
Seguridad Nacional
[Intro – lento, voz grave, casi hablada]
Cinco kilómetros…
Solo cinco kilómetros…
Entre el secreto de Estado
y el dragón que ya respira.
[Verso 1]
En las rías de Galicia donde el acero aún navega,
la base de El Ferrol guarda lo que nadie debe ver.
Submarinos, códigos, mapas de la defensa,
secretos que se escriben con sangre y con poder.
Pero a cinco kilómetros, en la misma costa fría,
se clava una bandera de otro imperio oriental.
Fábrica de coches eléctricos, baterías y mentiras,
mientras Bruselas sonríe y Sánchez firma el final.
[Estribillo]
Seguridad Nacional, ¿quién la está vendiendo?
¿Quién abre la puerta mientras mira hacia otro lado?
Lobbies en la sombra, pasillos de Bruselas,
el precio de un país se paga en silencio y en petrodólares.
Zapatero, ¡AY, ZAPATERO!
¡Otro negocio más!
Seguridad Nacional, se está desangrando
por un puñado de promesas y un cheque que no llega.
Pedro firma y se marcha, la historia no perdona:
cinco kilómetros de traición a la nación española.
[Verso 2]
Dicen que es inversión, que es empleo, que es futuro,
que China trae el progreso y el verde nos salvará.
Pero el verde se tiñe de rojo cuando miras el mapa:
la misma bahía que guarda los barcos de la Armada.
Los mismos que juraron proteger la soberanía
ahora entregan coordenadas a quien no es de aquí.
En los despachos de Europa se negocia la patria
mientras en Ferrol el silencio se hace cómplice.
[Estribillo]
Seguridad Nacional, ¿quién la está vendiendo?
¿Zapatero? ¿Tu también?
¿Las joyas vienen de esta venta?
¿Quién abre la puerta mientras mira hacia otro lado?
Lobbies en la sombra, pasillos de Bruselas,
el precio de un país se paga en silencio y en plata.
Seguridad Nacional, se está desangrando
por un puñado de promesas y un cheque que no llega.
Pedro firma y se marcha, la historia no perdona:
cinco kilómetros de traición a la nación española.
[Puente – más intenso, casi gritón]
¿Dónde están los que gritaban “¡soberanía!”?
¿Dónde están los que hablaban de “seguridad”?
Ahora solo hay discursos de “transición ecológica”
mientras el enemigo construye a la vista de todos.
No es paranoia, es geografía:
cinco kilómetros, una línea roja que ya no existe.
El Ferrol ya no es solo español…
es un escaparate abierto al que quiera mirar.
[Verso 3]
Los marinos que juraron, los que aún llevan el uniforme,
saben que un secreto no se regala por un título de prensa.
Pero arriba, en Moncloa y en la Comisión Europea,
se juega a ser socios mientras se vende la defensa.
No hay misiles ni tanques, solo baterías y robots,
pero el daño ya está hecho: la confianza se rompió.
Cuando un gobierno prefiere el aplauso de Bruselas
al silencio de los que guardan la frontera del mar.
[Estribillo final – más lento, casi desesperado]
Seguridad Nacional… se está vendiendo.
¿Zapatero? ¿Tu también?
¿Las joyas vienen de esta venta?
Se abre la puerta y nadie grita ya.
Lobbies, contratos, sonrisas diplomáticas…
y cinco kilómetros que nadie quiere mirar.
Seguridad Nacional… se está muriendo
por un gobierno que confunde poder con traición.
Pedro firma y se marcha, la historia no perdona:
cinco kilómetros de silencio…
y una nación que ya no es de nadie.
[Outro – voz casi susurrada]
Cinco kilómetros…
Solo cinco kilómetros…
Entre lo que éramos
y lo que nos están dejando ser.
Me gusta la fruta.
Me gusta mucho la fruta
¡VIVA ESPAÑA!
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