Título: «Un cuarto de kilo de canciones»

Un cuarto de kilo de canciones
(Rock · ~7 min · homenaje a las 250 canciones de Luis Toribio Troyano)

[Intro instrumental – 0:00–0:45]
**Guitarra distorsionada, bajo marcando el pulso, batería en crescendo. **

[Verso 1]
Cables, partituras y el café ya frío,
números y acordes en el mismo escritorio.
Del acero al pentagrama, del cálculo al grito,
cuatrocientas notas que no caben en un libro.
Ingeniero de sueños, director de la noche,
compones el silencio y después lo rompes.

[Pre-coro]
Un cuarto de kilo no es peso,
es el ruido de todo lo que has dicho
con seis cuerdas y una cabeza.

[Coro]
¡Un cuarto de kilo de canciones!
Doscientas cincuenta razones
para seguir encendiendo el amplificador.
¡Un cuarto de kilo de canciones!
Ni el tiempo ni el papel las detienen,
salen solas, salen fuertes,
como si el universo te debiera un favor.

[Verso 2]
De película muda a himno con voz,
de fórmula exacta a verso que no encaja.
Matemático del alma, pensador con distorsión,
cada tema es un plano, cada puente una puerta.
No firmas para el público, firmas para que exista,
y al final resulta que el mundo también lo necesita.

[Coro]
¡Un cuarto de kilo de canciones!
Doscientas cincuenta razones
para seguir encendiendo el amplificador.
¡Un cuarto de kilo de canciones!
Ni el tiempo ni el papel las detienen,
salen solas, salen fuertes,
como si el universo te debiera un favor.

[Puente]
Si cada canción pesara un gramo,
llevarías un cuarto de kilo en la mochila.
Si cada estribillo fuera un paso,
ya habrías dado la vuelta al planeta dos veces.
No es cantidad, es constancia.
No es ruido, es memoria.
No es trabajo, es respirar.

[Solo de guitarra – 1 minuto]
(aprox. 3:40–4:40)
Solo construido sobre el riff principal. Empieza limpio y melódico, sube a overdrive, pasa por un fraseo rápido en la mitad, baja a un momento casi spoken con bending largo y termina con un feedback controlado que cae directamente al último verso.

[Verso 3]
Cuando alguien pregunte de dónde salieron,
di que no salieron: que siempre estuvieron.
Que el hombre universal no cuenta las piezas,
solo las deja sonar hasta que el mundo las oiga.
Doscientas cincuenta y las que vengan después,
porque el cuarto de kilo era solo el principio.

[Coro final – doble]
¡Un cuarto de kilo de canciones!
Doscientas cincuenta razones
para seguir encendiendo el amplificador.
¡Un cuarto de kilo de canciones!
Ni el tiempo ni el papel las detienen,
salen solas, salen fuertes,
como si el universo te debiera un favor.

¡Un cuarto de kilo de canciones!
Que suenen, que pesen, que llenen el aire.
¡Un cuarto de kilo de canciones!
Hasta que no quede silencio que no hayas nombrado.

[Outro instrumental – fade out]
**El riff del coro se repite más lento, la guitarra se va limpiando, batería baja de intensidad hasta quedar solo el bajo y un acorde final sostenido. **


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