Informe sobre el Discurso de Liliana Sáenz en el Funeral por las Víctimas del Accidente Ferroviario de Adamuz
1. Introducción y Contexto
El discurso analizado fue pronunciado por Liliana Sáenz de la Torre durante el funeral diocesano celebrado el 29 de enero de 2026 en el Palacio de Deportes Carolina Marín de Huelva, en memoria de las 45 víctimas mortales del accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba) el 18 de enero de 2026. Este siniestro involucró el choque de dos trenes, un Alvia y un mercancías, resultando en 45 fallecidos (28 de ellos onubenses) y numerosos heridos. El evento fue multitudinario, con más de 4.000 asistentes, incluyendo a los Reyes de España, autoridades civiles y eclesiásticas, y representantes políticos.
Liliana Sáenz, hija de Natividad de la Torre, una de las víctimas, actuó como portavoz de las 45 familias afectadas. Su intervención, junto a la de su hermano Fidel, fue uno de los momentos más emotivos del acto, recibiendo un aplauso cerrado al finalizar. El discurso, descrito como «impresionante» y «doloroso» en diversas fuentes, transforma el dolor en palabras de gratitud, reflexión y esperanza, evitando el rencor y enfatizando la fe y la búsqueda de la verdad. Ha sido ampliamente compartido en redes sociales y medios, con transcripciones y videos disponibles en plataformas como YouTube, Instagram y TikTok.
El texto proporcionado parece ser una transcripción parcial con posibles errores de transcripción (como repeticiones o frases incompletas), pero coincide en esencia con las versiones publicadas en medios.
2. Estructura y Resumen del Discurso
El discurso se divide en secciones temáticas claras, con un tono emotivo, poético y religioso. Duró aproximadamente 10 minutos y se centra en la gratitud, el recuerdo personal, la reflexión social y una oración final. A continuación, un resumen por partes:
2.1. Apertura y Expresiones de Gratitud
- Inicio con gracias a la diócesis y la fe: Sáenz agradece a la Diócesis de Huelva por organizar el funeral, enfatizando que la presencia de Dios es la única «presidencia» deseada. Destaca el carácter mariano de Huelva y Andalucía, y cómo la fe proporciona consuelo en el duelo.
- Agradecimientos a la comunidad y autoridades: Repite efusivamente «gracias» al pueblo de Adamuz por su ayuda inmediata y desinteresada, a pesar de las dificultades. Agradece a las instituciones por su respuesta desde el «minuto cero», aunque critica la «lentitud de la información», argumentando que «es mejor saber que imaginar». Extiende el agradecimiento a corporaciones locales, alcaldes (mencionando a «Querida Pilar» y otros), y a la ciudad de Huelva por su solidaridad.
- Inclusividad: Incluye gracias incluso a quienes asisten «por agenda», por amor, compasión o empatía.
2.2. Recuerdo Personal y Reflexión sobre las Víctimas
- Anecdota familiar: Comparte un recuerdo de infancia sobre su madre, Natividad, quien le enseñó generosidad al explicar que su salario no era solo suyo, sino compartido con «los demás». Describe a su madre como generosa en tiempo, ganas y sonrisas.
- Humanización de las víctimas: Insiste en que los fallecidos no son solo «una cifra» o «los 45 del tren», sino personas con «virtudes y defectos, triunfos y derrotas, anhelos y silencios, esperanza». Eran padres, madres, hermanos, hijos o nietos, parte de una sociedad «polarizada que empezó a resquebrajarse hace mucho tiempo».
- Impacto en las familias: Se identifica como parte de las «45 familias» a las que «se les paró el reloj a las 7:45» de esa tarde fatídica. Describe el silencio y el llanto en el centro cívico, y cómo han aprendido con «demasiada crueldad» que «la llamada que no se hace se queda sin hacer» y «el beso que no damos es el que más recordamos». Afirma que cambiarían «todo el oro del mundo» por retroceder «tan solo 20 segundos».
2.3. Compromiso y Oración Final
- Búsqueda de la verdad: Las familias «lucharán por saber la verdad», ya que solo ella ayudará a «curar esta herida que nunca cerrará». Prometen hacerlo «desde la serenidad, desde el alivio, desde la paz», para evitar «otro tren».
- Invocación a las Vírgenes: Dedica una plegaria poética a diversas advocaciones marianas (Virgen de la Cinta, Virgen de la Peña, Madre de la Almudena, Virgen de los Remedios, Reina de la Aljaraque, Amor Hermoso, Reina de la Victoria, Dolores del Negro Luto, Humilde Virgen del Sol, Virgen Morena del Carmen, Virgen del Rocío). Pide paz, serenidad y descanso eterno para los fallecidos, y consuelo para los vivos. Enfatiza que el odio no nacerá de la rabia, y que el amor perdurará en los recuerdos.
- Cierre: Finaliza con «Descansen en paz» y múltiples «gracias», evocando esperanza en un reencuentro futuro.
3. Temas Principales y Análisis
- Gratitud y Solidaridad: El discurso es un himno al agradecimiento, repetido como mantra para mitigar el dolor. Destaca la respuesta humana inmediata (pueblo de Adamuz, voluntarios, sanitarios) frente a la burocracia.
- Fe y Espiritualidad: Predomina el catolicismo andaluz, con referencias a la cruz, Dios y múltiples Vírgenes. La fe se presenta como fuente de consuelo y paz, transformando la tragedia en un mensaje de esperanza.
- Crítica Constructiva: Hay una suave reprobación a la lentitud informativa de las instituciones, pero sin rencor. Enfoca en la polarización social como contexto subyacente.
- Humanidad y Reflexión Existencial: Humaniza a las víctimas, invitando a reflexionar sobre la fragilidad de la vida y la importancia de expresar afecto en el momento. Frases como «el beso que no damos es el que más recordamos» han resonado ampliamente.
- Compromiso Social: Llama a la unidad y la prevención, prometiendo lucha pacífica por la verdad, lo que ha sido interpretado como un mensaje de resiliencia y justicia.
El lenguaje es poético, con repeticiones rítmicas (ej. «Gracias al pueblo de Adamuz» repetido cinco veces) que amplifican la emoción, y metáforas como «vendaval interior» o «espada clavada en el corazón».
4. Impacto y Recepción
El discurso ha conmovido a la audiencia y al público en general, generando comentarios en redes sobre su valentía, belleza y mensaje de paz. Medios lo describen como «emotivo» y «doloroso», destacando su capacidad para transformar el duelo en inspiración. En X (Twitter), usuarios lo comparten como «impresionante», recomendando su visualización completa. Su enfoque en la serenidad y la fe lo posiciona como un ejemplo de resiliencia colectiva ante la tragedia.
5. Conclusión
El discurso de Liliana Sáenz es un testimonio conmovedor de pérdida y esperanza, que trasciende el luto personal para abogar por verdad, unidad y prevención. En un contexto de polarización social, su mensaje de gratitud y fe ofrece un modelo de respuesta humana a la adversidad. Recomiendo consultar videos completos para apreciar su entrega emocional. Este informe se basa en el texto proporcionado y fuentes verificadas para contextualizar su relevancia.
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