
Control de Pasaportes
(Intro – lento, casi hablado)
Cuando yo era joven…
había fronteras.
Había control.
Había un papel que decía quién eras
y de dónde venías.
Ahora solo queda el ruido
y la mentira oficial.
(Verso 1)
Recuerdo los puestos de frontera,
el agente mirando el documento,
el sello, la foto, la firma del país.
Nadie se ofendía por enseñar la verdad.
La criminalidad era menor,
las calles más tranquilas,
porque no todo el mundo podía entrar
como si nada.
Había gente buena y gente mala,
y las reglas servían para distinguirlas.
(Estribillo)
Control de pasaportes,
vuelve el sistema que protege.
Un documento respaldado por tu tierra,
no una puerta abierta al que roba y huye.
A la gente de bien no le molesta enseñarlo,
solo les estorba a los que tienen algo que ocultar.
Control de pasaportes…
porque la confianza ya se acabó.
(Verso 2)
Dicen que Marruecos es un socio fiable.
Lo dijeron Sánchez y Marlaska
con la misma cara seria
con la que venden cualquier otro bulo.
El mayor bulo de la historia
lo promueve el propio Gobierno.
Se ha acabado la confianza.
Cuando el que manda miente a sabiendas,
ya no queda nada en qué creer.
(Estribillo)
Control de pasaportes,
vuelve el sistema que protege.
Un documento respaldado por tu tierra,
no una puerta abierta al que roba y huye.
A la gente de bien no le molesta enseñarlo,
solo les estorba a los que tienen algo que ocultar.
Control de pasaportes…
porque la confianza ya se acabó.
(Puente – más intenso)
Los delincuentes prefieren fronteras abiertas:
más campo para sus fechorías,
más sombra donde esconderse,
más caos donde nadie pregunta.
Los honestos no tienen nada que temer.
Solo piden lo que siempre existió:
un papel, una identidad,
una frontera que diga
“aquí termina tu derecho a entrar sin control”.
(Verso 3)
Ya no hay confianza.
El mayor bulero no está en la calle:
está en Moncloa y en Interior.
Prometen seguridad mientras la diluyen,
hablan de socios mientras las cifras suben.
Yo solo pido lo de antes:
pasaporte, control, responsabilidad.
Porque sin eso
el país deja de ser de nadie
y se convierte en el patio de los que no respetan nada.
(Estribillo final – más fuerte, repetido)
Control de pasaportes,
vuelve el sistema que protege.
Un documento respaldado por tu tierra,
no una puerta abierta al que roba y huye.
A la gente de bien no le molesta enseñarlo,
solo les estorba a los que tienen algo que ocultar.
Control de pasaportes…
porque la confianza ya se acabó.
Control de pasaportes…
porque la confianza ya se acabó.
(Outro – desvaneciéndose)
Cuando yo era joven existía.
Ahora solo queda el recuerdo…
y la necesidad de recuperarlo.
Control de pasaportes.
Nada más.
Nada menos.
Me gusta la fruta
Me gusta mucho la fruta, coño
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