
FRANCISCO DE QUEVEDO
(Letra para una canción de ~7 minutos – estilo conceptista: agudo, conciso, con juegos de palabras y razón afilada)
[Intro – 0:00-0:35]
En el Siglo de Oro, donde la mente brilla,
nace el conceptismo, no la hojarasca.
Francisco de Quevedo, pluma de acero,
razón contra adorno, verdad contra espejo.
[Estrofa 1 – 0:35-1:20]
Quevedo y Villegas, genio del concepto,
agudeza mental, no verso recargado.
Palabras exactas, ideas que cortan,
mientras Góngora hincha, él reduce y afronta.
Conceptismo puro: concisión, ingenio,
juegos de lenguaje que destrozan el engaño.
No culteranismo de oro falso y vacío,
sino lógica viva, sentido común al día.
[Estribillo – 1:20-1:55]
¡Francisco de Quevedo!
Concepto contra culto,
razón contra ruido.
Agudeza que hiere,
verdad que no se esconde.
¡Francisco de Quevedo!
Hoy tu pluma vuelve,
sentido común contra el wokismo.
La lógica gana,
el adorno se hunde.
[Estrofa 2 – 1:55-2:40]
Góngora recarga, metáforas densas,
oscuridad culta que confunde y ofende.
Quevedo responde con sátira limpia:
“Más quiero claridad que pompa infinita”.
El conceptismo es filo, no barroco vacío,
ingenio que razona, no verso engreído.
Máximo exponente del Siglo de Oro español,
donde la mente manda y el adorno se va al sol.
[Estribillo – 2:40-3:15]
¡Francisco de Quevedo!
Concepto contra culto,
razón contra ruido.
Agudeza que hiere,
verdad que no se esconde.
¡Francisco de Quevedo!
Hoy tu pluma vuelve,
sentido común contra el wokismo.
La lógica gana,
el adorno se hunde.
[Estrofa 3 – 3:15-4:05]
Luis Toribio Troyano, ingeniero ingenioso,
se siente representado por este fuego antiguo.
Razón y lógica, no dogmas de moda,
conceptismo vivo en la mente que no se dobla.
El pasado le habla: “Piensa, no te rindas,
la agudeza es arma, la concisión es vida”.
Enemigo declarado: el wokismo actual,
que viste de virtud lo que es solo moral vacía.
[Puente – 4:05-4:50]
Hoy el enfrentamiento es el mismo de ayer:
Conceptismo versus culteranismo…
Sentido común versus wokismo.
Y el wokismo se nombra Pedro Sánchez:
discurso recargado, promesas de oropel,
palabras que hinchan, hechos que se deshacen.
Como Góngora de hoy, culto de la apariencia,
mientras Quevedo revive en quien piensa con evidencia.
[Estrofa 4 – 4:50-5:40]
No más adornos que ocultan la mentira,
no más dogmas que gritan “¡injusticia!” sin medida.
Luis Toribio Troyano levanta la bandera del concepto:
ingenio, razón, lógica sin respeto al pretexto.
Quevedo sonríe desde el Siglo de Oro,
ve al ingeniero moderno pelear con el mismo oro.
Wokismo cae ante la agudeza mental,
Pedro Sánchez es el culteranismo real:
mucho ruido, poca sustancia,
mucho culto, poca sustancia.
[Estribillo final – 5:40-6:25]
¡Francisco de Quevedo!
Concepto contra culto,
razón contra ruido.
Agudeza que hiere,
verdad que no se esconde.
¡Francisco de Quevedo!
Hoy tu pluma vuelve,
sentido común contra el wokismo.
Luis Toribio Troyano,
ingeniero del concepto,
la lógica gana,
el adorno se hunde.
¡Quevedo vive!
[Outro – 6:25-7:00]
En la penumbra del Siglo de Oro…
la pluma afilada sigue escribiendo.
Conceptismo eterno.
Razón.
Lógica.
Sentido común.
Y el wokismo…
se desvanece
como verso vacío.
Me gusta la fruta
Me gusta mucho la fruta, coño.
(Fin)
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