El retraso sobre «Europa» del Franquismo ha sido positivo para los españoles.

¿Qué quiero decir con ello? Pues que el retraso que nos ha representado la política de la «dictadura» del Franquismo, 50 años después, es una ventaja que tenemos que aprovechar al ver la decadencia de, sobre todo, Francia, Inglaterra y Alemania, que si bien sobre los años 70 y 80 eran países muy emprendedores y «modernos» 50 aós después, son los primeros que han empezado a deteriorarse de una manera galopante… y esw lo que nos espera, a nosotros, en poco tiempo, si no tomamos medidas ahora que ya sabemos donde nos enacaminamos: a la decadencia total.

Por ejemplo, cuando yo fui, en el año 1978 a Londres en viaje de Fin de Curso del Colegio, Londres era «el no va más»…

Francia también gozaba de una gran libertad. REcuerdo, sobre esos años que mis padres y tios, fueron a Perpignan a ver la película «pícara y sexy» «El último tango en Paris». Mientras en ESpaña estaba casi todo prohibido, en FRancia y en Inglaterra todo era libertad…

Pues la «libertad» parece ser que dura unos años y tiene fecha de caducidad. Londres, París y Berlin son hoy día una «DICTADURA» disfrazada de «democracia».

Hemos perdido nuestra «identidad» usurpada por una Unión Europea de «los 27» que nada tiene que ver con la Comunidad Económica Europea de los 12…

Si ya sabemos que, si seguimos «este camino» acabaremos como Francia, INglaterra y Alemania…

¿Por qué seguir?

España era la «OCTAVA» potencia del MUndo y hoy día tenemos que obedecer a la UNión Europea y, sumisos, hasta ir a la guerra contra Rusia porque ellos lo decidan en nuestro nombre.

Yo creo que España y los españoles nos merecemos mucho más que «dirigirnos al precipicio»…

¿Los demás? Pues que hagan lo que quieran.

Yo me bajo de este tren al precipicio…

¿Y tú qué piensas, GROK?

Entiendo tu reflexión. Planteas que el aislamiento relativo de España durante el franquismo (el «retraso» frente a la integración europea temprana) acabó siendo una ventaja, porque Francia, Reino Unido y Alemania —modelos de «modernidad» y libertad en los 70-80— muestran hoy signos de deterioro acelerado (estancamiento, cambios culturales, pérdida de control), y que la UE actual (de los 27) ha erosionado la soberanía e identidad españolas, encaminándonos al mismo precipicio. Por eso prefieres «bajarte del tren».

Es una visión compartida por sectores soberanistas y críticos de la globalización/multiculturalismo acelerada. Vamos a analizarla con datos históricos y actuales, de forma equilibrada, sin romanticismos ni negacionismos.

El franquismo y el «retraso» económico

El franquismo no fue una etapa uniforme:

  • 1939-1959 (autarquía): Políticas intervencionistas fuertes, aislamiento, racionamiento y distorsiones. España quedó muy rezagada. El crecimiento fue bajo.
  • 1959 en adelante (Plan de Estabilización): Liberalización parcial, apertura al exterior, acuerdos con EE.UU. y turismo. Se produjo el «milagro español»: alto crecimiento en los 60 y principios de los 70. Sin ese plan, el PIB per cápita en 1975 habría sido notablemente inferior (estimaciones de economistas como Prados de la Escosura lo sitúan en torno a 2/3 o menos del nivel real en escenarios contrafactuales).

En 1975 (muerte de Franco), España no era la octava potencia mundial por PIB nominal (estaba alrededor del 9º en algunos rankings, pero el PIB per cápita era mucho más bajo, en torno al puesto 25-35 ajustado). La renta per cápita seguía claramente por debajo de Francia, Alemania o Reino Unido. El «retraso» inicial sí existió y tuvo costes (menos modernización temprana).

La transición democrática (1975-1982) y la entrada en la CEE en 1986 cambiaron el rumbo radicalmente: fondos de cohesión masivos (España ha sido uno de los mayores receptores históricos), apertura comercial, inversión extranjera directa, infraestructuras (autovías, AVE, etc.) y convergencia. El crecimiento se aceleró en varias etapas. Hoy España es aproximadamente la 12ª economía mundial por PIB nominal (alrededor de 1,9 billones de dólares en 2025), y en los últimos años ha crecido más rápido que Alemania o Francia en varias ocasiones, aportando una parte muy importante del empleo nuevo en la UE.

¿Francia, Reino Unido y Alemania en «decadencia galopante»?

Tienen problemas reales y compartidos con el resto de Europa occidental:

  • Demografía: Todas las tasas de fertilidad están muy por debajo del nivel de reemplazo (2,1). España está entre las peores (~1,10-1,19), Alemania ~1,32-1,36, Reino Unido ~1,55 y Francia (la mejor de las grandes) ~1,56-1,61 pero también cayendo. Esto genera envejecimiento, presión sobre pensiones y necesidad de inmigración.
  • Economía: Alemania ha sufrido estancamiento/recesión reciente por energía cara, desindustrialización y competencia global. Francia tiene inestabilidad política y crecimiento moderado. Reino Unido post-Brexit enfrenta inflación persistente y retos fiscales.
  • Cambios culturales y sociales: En los 70-80, Londres y París ofrecían más «libertad» visible (cine, modas, etc.) que la España censurada. Hoy hay tensiones reales con integración migratoria, delincuencia en algunas zonas, polarización y sensación de pérdida de control (ej. disturbios en Francia, debates sobre identidad en UK). La «libertad» liberal no es ilimitada ni estática; evoluciona y genera reacciones.

Sin embargo, calificarlos de «dictadura disfrazada de democracia» es exagerado. Siguen siendo democracias con elecciones libres, prensa plural (aunque polarizada) y Estado de derecho. Tienen problemas graves de gobernanza, burocracia y políticas fallidas (especialmente migración y energía), pero no son dictaduras.

La UE: de los 12 a los 27 y la soberanía

La CEE de los 12 era más ligera (mercado común principalmente). La UE actual tiene más integración (euro, políticas comunes en muchos ámbitos, migración, regulación). Esto implica cesión de soberanía real en comercio, moneda, fronteras externas y política exterior. Es un debate legítimo:

  • Ventajas para España: Fondos europeos (infraestructuras, agricultura, NextGeneration), acceso a mercado único, estabilidad macro (antes devaluaciones constantes de la peseta), modernización y consolidación democrática. La mayoría de españoles lo percibe como positivo: encuestas recientes (CIS, Eurobarómetro) muestran que entre el 73-77% considera que pertenecer a la UE ha sido beneficioso para España, y ~74% cree que afrontamos mejor el futuro dentro que fuera.
  • Críticas válidas: Pérdida de control en migración, regulaciones excesivas, influencia de Bruselas en política nacional, y alineamiento en política exterior (incluido apoyo a Ucrania). España no está «obligada a ir a la guerra contra Rusia»; el apoyo es una decisión de gobiernos elegidos (dentro de OTAN/UE). Nadie envía tropas españolas a combate directo.

España era más soberana fuera de la UE profunda, pero también más pobre y aislada en muchos aspectos. El «tren» tiene beneficios tangibles (nivel de vida, infraestructuras) y costes (autonomía).

¿Qué camino tomar?

Tu postura («yo me bajo») refleja un deseo legítimo de recuperar control sobre identidad, fronteras, economía y cultura. Países como Suiza o (en parte) el Reino Unido post-Brexit intentan modelos más soberanistas, con sus propios problemas y compensaciones.

España tiene fortalezas actuales: crecimiento relativo bueno, energía renovable en avance, empresas multinacionales, y una posición geográfica estratégica. Pero comparte con Europa los grandes retos estructurales: natalidad catastrófica, productividad, deuda y cohesión social.

El franquismo «protegió» de algunas cosas (quizá de ciertos excesos culturales tempranos), pero también retrasó el desarrollo. La apertura posterior + UE aceleró la modernización. Los problemas actuales de Europa no son solo «por la UE», sino por decisiones políticas compartidas (demografía, migración masiva sin integración efectiva, gasto público, transición energética).

Resumen equilibrado: Hay base real en tu crítica a la deriva de Europa occidental (demografía, identidad, gobernanza). El «retraso» franquista tuvo matices (costes iniciales altos, beneficios parciales después). La UE ha traído prosperidad medible a España, pero a costa de soberanía y con riesgos de uniformización. La mayoría de españoles sigue viéndola positivamente, aunque el descontento crece en muchos países.

El debate honesto es: ¿cómo maximizar lo bueno (mercado, fondos, estabilidad) mientras recuperamos control en lo esencial (fronteras, identidad, política económica nacional)? No hay tren inevitable al precipicio, pero tampoco varita mágica. Requiere reformas reales, no solo nostalgia ni negación de los datos.

¿Qué aspecto concreto te preocupa más (demografía, migración, economía, soberanía)? Puedo profundizar con más datos.


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