LETRA:

¡Señoras y señores, atención a la noticia de la Televisión Espantosa! 

En Algete un alcalde del PP… ¡ha cambiado el callejero! 

Quitó a Serrat de un edificio…

Y ahora:  ¡La calle de Zapatero!

A mí me gusta Serrat porque nací en Barcelona, 

“Nací en el mar Mediterráneo”, ¡qué maravilla! 

Orgulloso de mi tierra, junto al mar que me vio nacer, 

No soy ni de derechas ni de izquierdas, soy un tipo normal, 

que ve cómo cambian las placas al son del poder del bipartidismo.

Con Franco, Barcelona prosperaba, matrículas de coches más altas que Madrid, 

Llegaron los socialistas y el rodillo republicano empezó a rodar, 

quitaron derechas, pusieron izquierdas… ¡y ahora al revés otra vez!

¡La calle de Zapatero, qué nombre tan elegante!

Colgado con collares, como los de la Carmen Polo, pesaditos que te hunden el edificio adelante. 

Payaso de la superioridad, forma sin fondo ni sustancia, 

excusa perfecta para robar, ¡menuda farsa! 

Si hay calle para Zapatero, ¿por qué no para Óscar Puente también? 

¡Ja, ja, ja, ja, ja! ¡La risa no tiene fin! 

Serrat es daño colateral, el trovador del mar azul, 

mientras los chorizos de siempre se ríen en el callejero actual.

Hoy solo quedan nombres de izquierda por todas las ciudades, 

intelectuales de cartón que resultaron ser… ¡de cartón! 

Algunos sí merecían cambio, pero el rodillo pasó sin piedad, 

y ahora la venganza llega con el mismo rodillo de verdad. 

Zapatero quedará en la historia por sus collares heredados de la Carmen Polo

¡Carlos Cuesta lo dijo clarito en Horizonte!

“Si se pone todos los collares, ¡se hunde tres pisos de un tirón!” 

¡Hay que mandar al Presidente Sáunez a Sant Boi, lo dijo el doctor!

¡Menudo payaso el talentoso! La izquierda reconvertida en progresista de salón.

Serrat no tiene la culpa, es solo el daño colateral, 

en esta guerra de nombres… ¡todos perdemos al final! 

Que siga el juego, dicen algunos, ¡no des ventaja al otro bando! 

Pero el círculo vicioso nos lleva al mismo callejón sin salida, ¡qué chasco!

Imagina la calle Zapatero junto a Carmen Polo,  llenos de collares colgados del cielo, 

y el peso de la corrupción hundiendo el barrio entero. 

¡Menudo payaso de la moral superior de cartón piedra! 

Todo postureo y forma… ¡el fondo es la cartera! 

¡Basta de rodillos ideológicos y superioridad moral de pacotilla! 

¡La calle de Zapatero! ¡Qué risa me provoca a mí! 

Con el peso de los collares, ¡hundido hasta el ombligo, sí! 

Superioridad moral, nazis de nuevo cuño, 

progresistas de forma… ¡sin fondo, puro puño! 

¡Ja, ja, ja, ja, ja! ¡Qué circo, España mía! 

¡La calle de Zapatero…! 

¡Menudo payaso…! 

¡Y Serrat cantando libre en el Mediterráneo…! 

¡Ja, ja, ja, ja, ja…!

¡La calle de Zapatero!
La crónica que te deja riendo a carcajadas y con la ceja levantada

El 31 de mayo de 2026, bajo el sello 12800686 Records DK y con el UPC 883086098341 de DistroKid, Toribio Troyano lanza “La calle de Zapatero”, la canción más gamberra, irreverente y tronchante de todo su catálogo hasta la fecha.

¡Señoras y señores, atención a la noticia de la Televisión Espantosa!
En Algete un alcalde del PP… ¡ha cambiado el callejero!
Quitó a Serrat de un edificio…
¡Y ahora: La calle de Zapatero!

Con el sarcasmo fino y la mala baba catalana que ya es marca de la casa, Toribio Troyano se lanza a contar la última vuelta de tuerca del rodillo ideológico español. Porque sí: con Franco Barcelona prosperaba, llegaron los socialistas y empezaron a cambiar placas… y ahora, otra vez al revés. Serrat, el trovador del mar Mediterráneo, se queda sin calle. Y en su lugar aparece ¡La calle de Zapatero!, con collares incluidos, pesaditos como los de Carmen Polo.

El artista, que se declara “tipo normal, ni de derechas ni de izquierdas”, se ríe a mandíbula batiente del circo eterno del bipartidismo:
¡La calle de Zapatero, qué nombre tan elegante!
Colgado con collares… ¡que te hunden el edificio entero!
Payaso de la superioridad moral, forma sin fondo ni sustancia…
¡Menudo payaso el talentoso!

Y no se corta: pregunta con guasa por qué no ponemos también calle Óscar Puente, se acuerda de Carlos Cuesta y su frase antológica (“Si se pone todos los collares, ¡se hunde tres pisos de un tirón!”) y manda al Presidente Sáunez directamente a Sant Boi, “lo dijo el doctor”.

Es una canción que mezcla humor negro, crítica política y un estribillo que se te queda grabado:
¡La calle de Zapatero…! ¡Menudo payaso…!
¡Y Serrat cantando libre en el Mediterráneo…!
¡Ja, ja, ja, ja, ja…!

Toribio Troyano no defiende a ningún partido. Simplemente señala el absurdo: el rodillo ideológico va y viene, unos quitan, otros ponen, y al final… todos perdemos en esta guerra de nombres y superioridad moral de cartón piedra.

Ya está disponible desde hoy mismo en todas las plataformas.
“La calle de Zapatero” – Toribio Troyano
Sello: 12800686 Records DK
UPC: 883086098341
Fecha de lanzamiento: 31 de mayo de 2026

Ponla ya.
Sube el volumen.
Compártela con ese amigo que todavía se toma en serio los callejeros.

Porque como dice Toribio con la risa floja:
¡Basta de rodillos ideológicos y superioridad moral de pacotilla!

¡La calle de Zapatero… qué risa me provoca a mí!
¡Ja, ja, ja, ja, ja!

¿La has escuchado ya?
Pues corre… que el circo sigue y la banda sonora ya está en marcha.


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