LETRA:
Mamá Paquita
En los años sesenta y setenta…
todo olía a hogar, a torrijas fritas recién hechas y a radio de onda corta…
Y tú estabas ahí, siempre.
Cuando el mundo aún era más lento,
nuestra casa tenía el calor de tu delantal y tu amor.
Paquita te llamaban los vecinos del portal y familia,
pero yo, con la voz pequeña, solo acertaba a decir “mamá”.
El sonido de tus pasos descalzos por el pasillo de baldosas,
el olor a ropa recién planchada y las patatas fritas en la sartén.
Me sentabas en tus rodillas y me contabas historias bonitas,
Mientras afuera pasaba la vida y tú tejías nuestra familia.
Recuerdo las tardes de invierno con la estufa Super Ser encendida,
tú cosiendo botones o remendando mi uniforme del colegio.
Las cenas en la mesa redonda, con todos alrededor,
y tu voz suave diciendo: “come más, que estás creciendo”.
Dabas forma a todo sin que nadie lo notara,
con esa fuerza callada que solo las madres tienen de verdad.
Nos llevabas a la parada del autocar que nos llevaba al colegio,
y nos esperabas a la salida con una sonrisa y la mano extendida y con golosinas.
Paquita para el mundo, mamá solo para mí,
tu amor sigue latiendo en cada rincón de mi vida.
Aunque ya no estás aquí, sigo oyendo tu voz,
diciéndome “hijo mío” con ese cariño de siempre.
Te pasabas las horas velando porque tuviéramos lo mejor,
educación, valores y un techo donde poder soñar despiertos.
En tiempos en que las madres no tenían nombre propio en los papeles,
tú eras “sus labores”… pero para nosotros lo eras todo.
Un día te fuiste, y la casa quedó más vacía,
pero tu esencia no se fue, se quedó sembrada en cada esquina.
Por eso nació la Fundación Francisca Troyano,
para que tu forma de amar siga viva y siga fruto dando y luz.
Mamá Paquita, mi estrella que brilla desde el cielo,
tu recuerdo me envuelve como un abrigo de lana en invierno.
Fuiste la gran madre que en los setenta construyó,
con sacrificio y ternura, un hogar estructurado y feliz.
Paquita para el mundo… mamá solo para mí…
te llevo en el alma, y esta canción es para ti.
Aunque ya no estás aquí… sigo oyendo tu voz…
diciéndome “hijo mío”… con ese cariño de siempre.
Mamá…
Paquita…
Gracias por todo lo que fuiste.
Gracias por todo lo que sigues siendo.
Te quiero.
Para siempre.
¡“MAMÁ PAQUITA” – EL HOMENAJE MÁS HERMOSO Y EMOCIONAL DE LUIS TORIBIO TROYANO!
Crónica promocional: “Mamá Paquita” – Luis Toribio Troyano
Sello discográfico: 12800686 Records DK
Fecha de subida: 29 de mayo de 2026
UPC DistroKid: 883086892734
Disponible ya en Spotify, Amazon Music y todas las plataformas.
Después de los temazos políticos que están removiendo España (“La Casita de Ferraz”, “La Máquina del Fango”, “La Caja Fuerte de Zapatero”, “Toribio Presidente”…), Luis Toribio Troyano abre el corazón como nunca y nos regala la canción más personal, más tierna y más profunda de toda su discografía: “Mamá Paquita”.
Un tema que no es rap, ni perreo, ni sátira. Es pura emoción. Es memoria. Es agradecimiento eterno. Es un retrato vivo de los años 60 y 70, cuando España olía a torrijas recién hechas, a radio de onda corta y a hogar de verdad. Y en el centro de todo, siempre ella: Francisca Troyano, Paquita para el mundo, mamá solo para él.
Desde el primer verso se te pone un nudo en la garganta:
En los años sesenta y setenta…
todo olía a hogar, a torrijas fritas recién hechas…
Y tú estabas ahí, siempre.
Toribio recuerda con una delicadeza que emociona: los pasos descalzos por el pasillo de baldosas, el olor a ropa planchada, las patatas en la sartén, las tardes de invierno con la estufa Super Ser, las cenas en la mesa redonda, la mano extendida a la salida del autocar con golosinas… Esa fuerza callada de las madres de verdad. Esa que no salía en los papeles (“sus labores”) pero lo era todo.
Y el estribillo, repetido con el alma, se te queda clavado:
Paquita para el mundo… mamá solo para mí…
te llevo en el alma, y esta canción es para ti.
El tema cierra con la creación de la Fundación Francisca Troyano, para que ese amor callado siga dando fruto y luz mucho después de que ella ya no esté físicamente. Porque, como dice Luis:
Aunque ya no estás aquí, sigo oyendo tu voz…
diciéndome “hijo mío” con ese cariño de siempre.
Luis Toribio Troyano, El Hombre Universal, ingeniero industrial superior, CQP en Matemáticas, guionista, director de cine y compositor, nos muestra aquí su cara más humana y más valiente. La que no necesita sarcasmo ni máquina del fango para llegar al alma.
Esta no es una canción más.
Es una carta de amor eterno convertida en música.
Es el regalo que todo hijo querría poder hacerle a su madre.
Si quieres sentir de verdad lo que es el amor de una madre de los 70, si quieres recordar tu propia infancia o simplemente llorar de emoción con algo bonito y sincero… pon “Mamá Paquita” ahora mismo.
Escúchala con los auriculares, con la familia, con quien quieras.
Compártela.
Dedícasela a tu madre, a tu abuela, a quien te crio.
Porque hay canciones que entretienen…
y canciones que curan y que honran.
Esta es de las segundas.
“Mamá Paquita”
Luis Toribio Troyano
Ya en todas las plataformas.
Para siempre, Mamá Paquita.
Gracias por todo lo que fuiste.
Gracias por todo lo que sigues siendo.
Te queremos.
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