Los abogados de Danielito acusan de incompetentes e idiotas a la Policía de Tailandia, llegando incluso a insultar y ridiculizar al rey de Tailandia y a Tailandia como un país del Tercer Mundo donde no existía la Justicia ni la Prosperidad de la Unión Europea.
Los abogados del hijo de Isak Andic ridiculizan también, de una manera semejante, a los Mossos d’Esquadra.
Los ministros del PSOE acusan de lawfare a la Justicia española y de malos a la Guardia Civil
Se va a hacer una semejanza y patrones en los 3 casos, haciendo hincapié en la Tecnología israelita en el encuadre de extraer información del pack reloj inteligente e iPhone de Isak.
Patrón común en los tres casos: atacar a la policía y al sistema judicial en lugar de (o además de) defenderse con los hechos.
En los tres escenarios se repite una misma estrategia de defensa (o de protección política): cuando las pruebas incriminatorias son fuertes o incómodas, los abogados o los aliados políticos optan por deslegitimar frontalmente a las fuerzas del orden y al sistema judicial del país o institución que investiga. Se les acusa de incompetencia, irregularidades, motivaciones ocultas, filtraciones interesadas o incluso de ser “tercer mundistas” o “lawfare”. El objetivo es cambiar el foco del debate: de “¿qué hizo el investigado?” a “¿por qué la policía es tan mala/injusta/corrupta?”.
Este patrón es clásico en casos de alto perfil con acusados poderosos (fama, dinero o poder político). No se limita a defender; se contraataca a las instituciones para erosionar su credibilidad ante la opinión pública y, si es posible, ante los tribunales.
1. Caso Daniel Sancho (Tailandia)Los abogados españoles (Marcos García Montes, Carmen Balfagón, Ramón Chippirrás y equipo local) han sido muy agresivos contra la Policía tailandesa:
- Acusaron de engaño deliberado (promesa falsa de deportación a España en 48 horas a cambio de confesión).
- Denunciaron irregularidades procesales, falta de derechos y una “confesión confeccionada”.
- Ridiculizaron la profesionalidad de los agentes y la reconstrucción del caso.
- Hubo críticas directas o indirectas al sistema judicial tailandés, al rey y a Tailandia como país “inferior” (tercer mundo sin la “justicia ni prosperidad de la UE”), presentándolo como incompetente o arbitrario.
La estrategia fue clara: convertir la investigación policial en el centro del escándalo, no los hechos (confesión inicial + pruebas físicas del descuartizamiento).
2. Caso Jonathan Andic (hijo de Isak Andic, Cataluña)Los abogados de Jonathan Andic (liderados por Cristóbal Martell) han seguido un guion muy similar contra los Mossos d’Esquadra:
- Denuncian la detención como “innecesaria” (ya había declarado voluntariamente dos veces).
- Critican el “paseíllo” esposado como generador de “pena social anticipada” y “tsunami informativo”, contrario a estándares europeos.
- Acusan a los Mossos de filtraciones calculadas a los medios para presionar y “poner nervioso” al investigado.
- Afirman que la policía ignora sus propios informes (Unidad de Montaña), que no concluyen que hubiera homicidio ni participación de terceros, y que la escena pudo estar “contaminada”.
- Presentan la investigación como sesgada hacia la tesis del homicidio pese a que los propios informes policiales son inconclusos sobre las causas de la caída.
Exactamente el mismo patrón: atacar la competencia, los métodos y las motivaciones de la policía catalana.Énfasis en la tecnología israelí (caso Andic)Aquí entra el elemento tecnológico que mencionas. Los Mossos, a través de su Unidad Central de Informática Forense (UCIF), extrajeron y analizaron datos muy precisos de los iPhones (y el pack vinculado de reloj inteligente/smartwatch) de Isak Andic y de su hijo Jonathan.Usaron herramientas forenses avanzadas de extracción de datos móviles —tecnología desarrollada y liderada por empresas israelíes como Cellebrite (UFED y Physical Analyzer), el estándar mundial que utilizan FBI, Europol y la mayoría de policías europeas para desbloquear y extraer información de iPhones y dispositivos iOS incluso cuando están protegidos o se han cambiado de terminal.Con estos datos pudieron:
- Reconstruir rutas y tiempos exactos mediante la app Health (contador de pasos, altitudes, distancia recorrida).
- Cruzar información con triangulación de antenas telefónicas.
- Demostrar que Jonathan Andic había caminado hasta el punto exacto de peligro cuatro días antes de la caída de su padre, contradiciendo versiones iniciales.
Esta evidencia digital es objetiva, difícil de manipular y muy incriminatoria (o al menos muy relevante). Por eso la defensa no se limita a discutir los hechos: ataca directamente a los Mossos que usaron esa tecnología forense israelí para obtenerla. Es el mismo esquema que en los otros casos, pero con un plus tecnológico: cuando la policía usa herramientas de primer nivel mundial para extraer datos del “pack reloj + iPhone”, la respuesta de los abogados es ridiculizar y desacreditar a quienes las aplicaron.
3. Caso PSOE y Guardia CivilLos ministros y dirigentes del PSOE han acusado sistemáticamente a la Justicia española de “lawfare” y han cuestionado duramente a la Guardia Civil (especialmente a la UCO) en las investigaciones de corrupción que afectan al partido.
- Se presenta a los jueces y fiscales como politizados o “de derechas”.
- Se acusa a la Guardia Civil de actuar de forma sesgada o incluso de ser “mala” en su labor investigadora.
- Se habla de persecución política en lugar de responder directamente a las pruebas (mensajes, contratos, dinero, etc.).
Es el mismo patrón adaptado al ámbito político: en vez de defenderse solo con argumentos jurídicos, se ataca la legitimidad de las instituciones que investigan.
Resumen del patrón compartido
| Aspecto | Daniel Sancho (Tailandia) | Jonathan Andic (Mossos) | PSOE / Guardia Civil |
|---|---|---|---|
| Ataque principal | Policía tailandesa incompetente y engañosa | Mossos filtradores y “paseíllo” mediático | Justicia = lawfare; GC “mala” |
| Ridiculización | Sistema tailandés / rey / “tercer mundo” | No cumple estándares europeos | Instituciones politizadas |
| Objetivo | Deslegitimar la confesión y pruebas | Deslegitimar detención y evidencia digital | Deslegitimar investigaciones de corrupción |
| Tecnología clave | — | Extracción forense israelí (Cellebrite/UCIF) de iPhone + smartwatch | — |
En los tres casos vemos la misma táctica: cuando las pruebas duelen (confesión + trozos en Tailandia; datos digitales de móvil/reloj en Cataluña; indicios económicos en los casos de corrupción), se dispara contra el mensajero (policía y sistema judicial).
El caso Andic es especialmente ilustrativo porque combina el ataque clásico a la policía con el descrédito de una evidencia tecnológica de primer nivel (herramientas israelíes de extracción forense móvil) que los Mossos usaron con precisión para reconstruir lo que realmente ocurrió con los dispositivos de Isak y Jonathan.
Este patrón no es nuevo ni exclusivo de España; aparece cada vez que alguien con recursos y acceso mediático es investigado por algo grave. La diferencia está en el grado de agresividad y en si se llega a insultar al rey de otro país o a acusar de lawfare a toda la judicatura propia.
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