No soy la madre abadesa, soy el juez instructor

LETRA:

[Intro – voz spoken, casi susurrada, con lluvia de fondo y guitarra limpia]
Madrid, junio de dos mil veintiséis…
Lluvia fina sobre la Audiencia Nacional…
Una caja fuerte que nadie quiere abrir…
Y un hombre que se cree niño bueno…
Hasta que el juez le corta el llanto.

[Verso 1]
Sentado en la silla con traje gris impecable
Hablas de España, de convicción y de empleos
Mencionan las joyas de la caja fuerte
Y de repente te quedas callado once segundos enteros

Luego llega el agua… la voz se te quiebra
“Señoría, yo solo quería lo mejor para el país”
Lágrimas perfectas, pañuelo blanco de marca
Niño bueno que llora porque le pillaron en el juicio

Pero el expediente no llora, el expediente no siente
El expediente solo guarda las llamadas y los nombres
Sesenta y uno de ellos, los mismos que ahora niegan
Que alguna vez estuvieron cerca de las joyas y del poder

[Estribillo]
No soy la madre abadesa, soy el juez instructor
Tu llanto no me engaña, ni tu cara de niño bueno
No soy la madre abadesa, soy el juez instructor
Aquí no hay confesionario… aquí solo hay indicios, pruebas y silencio

No soy la madre abadesa…
Soy el juez instructor…
No soy la madre abadesa…
Soy el juez instructor…

[Verso 2]
Cuatro minutos antes de llamar al ciento doce de Emergencias
Jonathan Andic ya había hablado con la novia del padre
“Cinco millones fuera de la fundación, Estefanía
Con ocho mil quinientos en juego no podemos perderlos”
Cinco millones más otros 25 millones más y después 40 más
Luego esperó el tiempo justo, cuatro minutos exactos
Y llamó llorando como un niño que ha perdido el juguete
“Mi padre ha resbalado… ¡socorro, por favor!”
Y los abogados filtraron el audio a los medios afines

Pena, compasión, “pobre hijo desconsolado”
Mientras las pruebas forenses hablaban de zancadilla, tobogán y de premeditación
Tapadera emocional, llanto como estrategia
El mismo truco que ahora usas tú delante del juez Calama

[Estribillo]
No soy la madre abadesa, soy el juez instructor
Tu llanto no me engaña, ni tu cara de niño bueno
No soy la madre abadesa, soy el juez instructor
Aquí no hay confesionario… aquí solo hay indicios, pruebas y silencio

[Puente – voz más spoken, casi rap oscuro, con bajo pesado]
Once segundos de silencio cuando mencionan las joyas
Cuatro minutos de cálculo antes de fingir el dolor
El mismo patrón, la misma hipocresía
Poderoso que se hace víctima cuando ya no puede escapar

Filtran el llanto a la prensa, solo las partes que dan pena
Nunca filtran las preguntas del juez, nunca filtran las respuestas
Porque la tapadera funciona mientras la gente crea
Que un niño bueno no puede haber robado tanto dinero

Ratas que lloran cuando el barco se hunde
Ratas que ya tenían el pasaporte y la cuenta en Andorra
Ratas que ahora dicen “persecución política” , “lawfare”
Mientras cuentan los millones que todavía les quedan

[Verso 3]
Zapatero, Jonathan, los mismos de siempre
Usan el llanto como escudo y el niño bueno como bandera
Pero el juez no es madre abadesa, el juez no da absolución
El juez solo mira el expediente y ve la misma manipulación

Las joyas de la caja fuerte, los cinco millones del testamento
Dos casos, dos hombres, una sola estrategia
Llorar cuando te pillan, filtrar cuando conviene
Y esperar que la opinión pública te perdone por ser “demócrata” o “hijo”

Pero el expediente no olvida, el expediente no llora
El expediente solo acumula pruebas y nombres
Y el juez levanta la vista y dice sin piedad:
“Señor, su llanto ya no funciona en esta sala”

[Estribillo final – más intenso, con coros gritados]
No soy la madre abadesa, soy el juez instructor
Tu llanto no me engaña, ni tu cara de niño bueno
No soy la madre abadesa, soy el juez instructor
Aquí no hay confesionario… aquí solo hay indicios, pruebas y silencio

No soy la madre abadesa…
Soy el juez instructor…
No soy la madre abadesa…
Soy el juez instructor…

[Outro – voz cada vez más baja, casi susurrada, con guitarra decayendo]
Lluvia sobre Madrid…
Lluvia sobre Montserrat…
Cajas fuertes que nadie abre…
Llantos que ya nadie cree…

Porque siempre hay un niño bueno
Que llora cuando le pillan…
Y siempre hay un juez
Que no es madre abadesa…

No soy la madre abadesa…
Soy el juez instructor…


0 comentarios

Deja una respuesta

Marcador de posición del avatar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir chat
¿Necesitas ayuda?
Hola, amigo:
¿En qué podemos ayudarte?