
LETRA:
INDICIOS DE LA POLICÍA JUDICIAL
(Por soleá, con duende y quejío)
(Intro de guitarra rasgueada, grave, con un quejío largo)
Ayyyy…
Indicios de la Policía Judicial…
¡Ay, qué ley tan clara y qué ministro tan ciego!
Estribillo
Indicios de la Policía Judicial,
la reserva es sagrada, no se puede quebrar.
El juez manda directo, el ministro a esperar,
artículos quince y veintiuno van a cantar.
¡Ay, qué dolor de mando que no quiere acatar!
Copla I
En el ochenta y siete salió el Real Decreto,
setecientos sesenta y nueve, bien escrito y correcto.
La Policía Judicial no es del ministro el juguete,
depende del juez instructor, eso está bien precepto.
Funcional, no orgánica, que no se les olvide el respeto.
Copla II
Artículo quince dice con voz de autoridad:
rigurosa reserva habéis de guardar.
De la investigación, del informe y del hallazgo,
ni al director general, ni al que manda en el palacio.
Salvo que el juez lo permita, nadie más ha de enterarse.
Copla III
Artículo veintiuno, más claro que el agua clara:
el juez se entiende directo con el jefe de la unidad.
Sin pasar por el ministerio, sin cadenas de mando vanas.
Las órdenes del juez prevalecen, las del ministro se paran.
El agente informa al juzgado, no al que está en la Moncloa sentado.
Estribillo
Indicios de la Policía Judicial,
la reserva es sagrada, no se puede quebrar.
El juez manda directo, el ministro a esperar,
artículos quince y veintiuno van a cantar.
¡Ay, qué dolor de mando que no quiere acatar!
Copla IV
En Ceuta la avalancha, treinta y treinta y uno de julio,
setenta mil almas cruzando, el Estrecho hecho un tumulto.
La jueza Tardón pide informe al CENIF con recelo,
“sólo a su señoría”, ordenó con sello y con celo.
El documento no sale, la reserva es el velo.
Copla V
Marlaska escribe carta, pide cuentas al director,
“¿Desde cuándo lo sabíais? ¿Por qué no me lo disteis, señor?”
Pardo responde callado: “La jueza lo prohibió”.
El informe era judicial, no de inteligencia al ministerio.
La ley del ochenta y siete al ministro le tapó el oído.
Copla VI
Y aquí viene la ironía que quema como jara en agosto:
cuando Grande-Marlaska era juez, en el caso Faisán,
él mismo ordenó por escrito: “No informéis a los superiores”.
Ahora pide lo que entonces él mismo impidió.
¡Ay, qué memoria tan corta tiene el que hoy manda el Interior!
Estribillo final (más lento, con palmas sordas y quejío)
Indicios de la Policía Judicial,
la reserva es sagrada, no se puede quebrar.
El juez manda directo, el ministro a esperar,
artículos quince y veintiuno van a cantar.
¡Ay, qué dolor de mando que no quiere acatar!
¡Ay, Marlaska, la ley que aplicaste
ahora te cierra la puerta
y te deja sin el informe
que tanto querías ver!
(Cierre de guitarra: falseta grave, un último quejío y silencio)
Ayyyy… la justicia no espera al ministro.
La reserva es la ley.
Y el indicios… ya está en el juzgado.
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