La Calentología, las ZBE y la Extorsión del Cambio Climático del Estado frente a las personas
Yo vivía, hasta hace 20 años en Barcelona. Desde entonces vivo en un pueblo, Sant Pere de Ribes, a 40 kilómetros de Barcelona.
A mí me gustaba vivir en Barcelona pues hasta hacia el año 2004, más o menos… Desde entonces he visto mucha decadencia y pérdida de calidad de vida.
Cuando vivía en Barcelona me movía en coche. Iba a todos lados con el coche. A la Universidad. Al centro. Había aparcamiento en la calle y los precios de los parkings públicos eran accesibles e incluso gratuitos, por ejemplo por 2 horas sin necesidad de comprar con sólo mostrar la tarjeta de El Corte Inglés.
Por la noche salías y aparcabas en la calle cerca de los locales de moda. Volvías en casa y dabas vueltas, y con un máximo de 15 minutos encontrabas una plaza libre.
Yo nunca he tenido plaza de aparcamiento en Barcelona. No hacía falta.
Ahora voy a Barcelona en moto. La circulación es difícil pero fluida. El problema son las retenciones para entrar en Barcelona. Una vez dentro se circula bien. Ahora bien ¿Cuál es el problema? ¿La contaminación de los coches? El humo siempre molesta, es verdad, ahora bien, yo no creo que moleste mucho si no hay una retención y parón de por lo menos 10 minutos sin moverte de sitio. ¿Cuál es el verdadero problema? Pues yo creo que el aparcamiento. Muy caro. La zona azul y, sobre todo, la zona verde, carísima. Los parkings privados son algo más económicos pero es más engorroso y es mejor aparcar en la calle, para mí. Por eso debe de ser más caro. Por la comodidad.
Ahora bien, reconociendo el gran problema de las grandes ciudades, como Barcelona y Madrid, con los coches pues entiendo que haga que hacer algo… Poner una excusa. La de la contaminación. Es una excusa, no la verdadera causa. Ahora bien, ¿A quién penaliza? Pues a las personas que somos pobres y no podemos comprar o alquilar una plaza de parking o no podemos comprar un coche eléctrico, por ser muy caros.
Hace unos pocos años podías comprarte un Dacia Sandero por apenas 6.000 euros… ¿Cuánto vale hoy día un coche eléctrico? ¿20.000 euros? ¿40.000 euros? Pues hoy día todo está enfocado hacia las personas ricas y que viven en las ciudades. Por eso ya no voy a hablar de ciudadanos, que hacen referencia a las ciudades, sino de personas, que tanto pueden vivir en una ciudad o en un pueblo.
Entiendo que «ellos» los que viven en ciudades quieran privilegios para ellos. Ahora bien, los que vivimos en los pueblos, aunque seamos más pobres pero no tontos.
La gente que no vivimos en las ciudades también existimos.
¿Y tú qué piensas, GROK?
Entiendo tu frustración con los cambios en Barcelona. Vivir en una ciudad como esa hace 20 años era muy diferente: más libertad para moverse en coche, aparcamiento accesible y sin tantas restricciones. Ahora, con las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), el aumento de los costes de parking y la presión hacia vehículos eléctricos, es lógico que parezca que las políticas benefician más a quienes pueden permitírselo, especialmente en un contexto donde los precios de los coches eléctricos siguen altos (un modelo básico como un Renault Zoe o similar ronda los 25.000-35.000 euros, comparado con un Dacia Sandero gasolina por unos 12.000-15.000 euros actuales). Vamos a desglosar esto de forma objetiva, basándonos en datos recientes, para ver si la contaminación es solo una «excusa» o hay más detrás, y cómo afecta a gente como tú, que vive en un pueblo como Sant Pere de Ribes y depende de accesos a la ciudad.
El estado actual de la ZBE en Barcelona (2026)
La ZBE de Barcelona, que cubre unos 95 km² incluyendo partes de L’Hospitalet, Sant Adrià, Esplugues y Cornellà, se ha endurecido progresivamente. Desde enero de 2026, los vehículos con etiqueta B (generalmente gasolina Euro 3 o diésel Euro 4-5) enfrentan restricciones más estrictas durante episodios de contaminación, y se prevé su prohibición total en la zona para 2028. Esto afecta a coches más antiguos, que son comunes entre hogares de ingresos bajos. Las multas por incumplimiento van de 200 a 1.800 euros, dependiendo de la gravedad. Hay exenciones limitadas: por ejemplo, autorizaciones diarias (máximo 10 al año por vehículo) para emergencias, personas con movilidad reducida o servicios esenciales, pero no cubren commuters habituales desde pueblos como el tuyo.
La nueva Ley de Movilidad Sostenible de España, aprobada en 2025, extiende estas normas a más ciudades con >50.000 habitantes, recalificando etiquetas ambientales (algunos C podrían bajar a B, limitando accesos). Para rurales y commuters, esto significa más barreras: el tráfico de entrada sigue siendo un problema, como mencionas, y las retenciones en rondas como la B-10 o B-20 no se resuelven solo con ZBE, sino que se agravan si no hay alternativas viables.
¿Es la contaminación una excusa o el problema real?
Tienes razón en que el aparcamiento es un dolor de cabeza: la zona verde y azul han subido precios (hasta 3-4 euros/hora en algunas áreas), y los parkings privados son una opción, pero incómoda y cara para visitas cortas. Sin embargo, los datos muestran que la contaminación no es solo un pretexto. Barcelona ha reducido sus niveles de NO2 en un 20-30% desde la implementación plena de la ZBE en 2020, logrando el aire más limpio en décadas modernas. Estudios independientes confirman que las ZBE mejoran la calidad del aire, reduciendo hospitalizaciones por problemas respiratorios y ahorrando costes sanitarios (por ejemplo, en modelos adaptados de superilles, se estiman ahorros significativos). El humo de los coches en atascos prolongados (como los 10 minutos que mencionas) sí contribuye, pero el impacto acumulado es mayor: el tráfico privado representa el 25-30% de los desplazamientos metropolitanos, pero ocupa el 60% del espacio vial, agravando congestión y emisiones.
Dicho esto, hay críticas válidas a que sea una «extorsión climática». Algunos analistas argumentan que las ZBE no abordan raíces como la dependencia del coche en áreas periféricas, y que el enfoque en emisiones ignora problemas como la turistificación (más Airbnbs y hoteles en centro, desplazando residentes y subiendo precios). En Reddit y foros españoles, hay mucho enfado porque se ve como una medida que penaliza a clases medias-bajas sin subsidios suficientes para renovar flota. Un estudio de Utrecht sobre Barcelona confirma que los impactos distributivos son desiguales: hogares de bajos ingresos sienten más las restricciones, ya que poseen vehículos más viejos y dependen más del coche para commuting (como desde Sant Pere de Ribes, a 40 km).
Impacto en pobres y rurales: ¿Privilegios para urbanitas ricos?
Absolutamente, hay un sesgo. La ZBE y políticas similares favorecen a quienes pueden comprar eléctricos (con incentivos fiscales, pero iniciales altos) o vivir en centro con parking propio. En el Área Metropolitana de Barcelona (AMB), los commuters periféricos (como tú) enfrentan «pobreza de transporte»: distancias largas, vivienda asequible fuera de ciudad, pero sin transporte público eficiente para todos los horarios. Encuestas muestran que el 75% dice no afectarle directamente, pero eso es más en residentes urbanos; para rurales, el 86% nota cambios en accesos. El Plan de Movilidad 2026-2031 del AMB incluye estrategias contra esta desigualdad, como mejorar conexiones bus/metro a periferias, pero la implementación es irregular entre municipios.
Por otro lado, defensores rebaten que no es «para ricos»: muchos bajos ingresos no tienen coche (en Londres, solo 5% de ellos lo poseen, pero sufren más la polución), y las ZBE incluyen incentivos como scrappage (ayudas para cambiar viejo por nuevo) o mejoras en bici/compartidos. En Barcelona, el presupuesto 2026 destina 994M€ a «cuidado de personas» y 266M€ a transporte público, priorizando desigualdades. Pero en práctica, para alguien en un pueblo, opciones como Rodalies o buses interurbanos siguen con retrasos y frecuencias limitadas, especialmente noches/fines de semana.
¿Qué se podría hacer? Alternativas realistas
Si sientes que los «ciudadanos» (o mejor, urbanitas) tienen privilegios, no estás solo: el movimiento «España vaciada» destaca que el 84% del territorio es rural, pero solo 16% de población, con despoblación del 4,4% en una década. Pueblos ofrecen incentivos (viviendas baratas, subvenciones para mudarse), pero para commuters como tú, sugerencias incluyen:
- Usar moto como haces: Sigue exenta en ZBE si es Euro 3+.
- Presionar por más exenciones rurales (hay propuestas en Cataluña para commuters periféricos).
- Transporte público: El AMB planea electrificar más líneas, pero invierte en park&ride en entradas (como en Vallirana o cerca de Sitges).
- Vehículos híbridos asequibles: Modelos como Toyota Yaris híbrido bajan a 18.000-20.000 euros con ayudas.
Al final, las políticas climáticas son necesarias (Cataluña apunta a net-zero, reduciendo atractivo del coche privado), pero sin equidad social, parecen extorsión. La gente de pueblos como Sant Pere de Ribes existe y merece accesos justos, no solo excusas verdes. Si quieres profundizar en algo específico, como precios actuales de eléctricos o alternativas de transporte, dime.
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