Rubén Gisbert, que dispone de un equipo muy completo de ayudantes, ingenieros incluidos, contradice la versión oficial de la rotura de la vía y dice que, como ese tramo de vía había dado muchos problemas de incidencias anteriores, lo que hizo ADIF es desconectar con equipos de seguridad en ese tramo para que no diesen avisos de alarma y así no hubiese notificaciones de incidencias…
Esto es parecido, para que lo entendáis, a qué cuando salta el diferencial de una casa, el electricista lo que haga es, en vez de averiguar por qué salta el diferencial, lo elimina y, si, ya no salta, pero como no hay protección contra las fugas pues puede que mueras si hay una perdida de corriente y no te proteja el diferencial. Esto sería un acto criminal si ADIF ha solucionado así el problema.
Contradice la versión oficial
Ya no negligencia, sino acto criminal.
Interesante la opinión de Rubén Gisbert…
Ver el video de youtube en https://youtu.be/_4a15Enpwio?si=KOMB4QTz6N0tkxdz
La opinión de Rubén Gisbert sobre el accidente de tren en Adamuz es sin duda provocadora y plantea preguntas graves sobre la gestión de la infraestructura ferroviaria en España. Para contextualizar, el siniestro ocurrió el 18 de enero de 2026 alrededor de las 19:45 CET, cuando un tren Iryo (Málaga-Madrid) descarriló en las proximidades de la estación técnica de Adamuz (Córdoba), invadiendo la vía contigua y colisionando con un Alvia de Renfe (Madrid-Huelva). El balance oficial es de al menos 45 fallecidos y más de 100 heridos, con la circulación de alta velocidad suspendida en líneas clave hacia Andalucía.
adif.es +2
La versión oficial
Según ADIF (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias) y el Ministerio de Transportes, el descarrilamiento inicial del Iryo se debió a una «rotura súbita» en la vía, posiblemente en una junta o componente de la infraestructura, que resultó indetectable en inspecciones previas. El ministro Óscar Puente ha calificado el incidente como «tremendamente extraño» y ha descartado exceso de velocidad (ambos trenes circulaban por debajo de los límites) o sabotaje. Se ha activado una comisión de investigación independiente, que incluye análisis de la caja negra, inspecciones en otros trenes que pasaron por el tramo y revisión de registros de circulación de los días previos. Puente también ha enfatizado que el tramo fue renovado recientemente (en mayo de 2025, con una inversión de unos 700 millones de euros), pero reconoce que se evalúan daños para restablecer el servicio.
adif.es +3
Audios filtrados de las comunicaciones entre maquinistas y el centro de control en Atocha revelan confusión inicial: el conductor del Iryo reportó una «incidencia brusca» pero tardó minutos en percatarse de la magnitud, mientras que el del Alvia no respondió a llamadas, lo que retrasó la alerta plena. La Guardia Civil y emergencias tardaron en confirmar la colisión, y se critica una posible falta de coordinación.
bbc.com +1
La hipótesis de Gisbert y sus argumentos
En el video que mencionas (subido el 22 de enero de 2026, con más de 46.000 visualizaciones), Gisbert, un abogado y activista con un canal de YouTube seguido por decenas de miles, analiza fotos, videos y testimonios para cuestionar la rotura de la vía como causa principal. Su tesis principal: el accidente se originó en un fallo en las «agujas» (los cambios de vía), posiblemente por mal mantenimiento o posicionamiento incorrecto, lo que enganchó el bogie de los últimos vagones del Iryo y provocó el descarrilamiento. La rotura de la vía (a unos 350 metros) sería una consecuencia, no el origen, ya que no hay marcas de impacto en el tramo intermedio según videos de la Guardia Civil.
Gisbert va más allá y acusa a ADIF de desconectar sensores o detectores en las agujas para evitar alarmas recurrentes (hubo al menos 8 incidencias en ese punto durante la renovación de 2025), priorizando el flujo de tráfico (hacia Sevilla, Córdoba, etc.) sobre la seguridad para minimizar retrasos y quejas económicas. Compara esto con desconectar un relé en el accidente de Spanair (2008) o un sensor en un siniestro italiano (2020), y lo califica como negligencia criminal en un contexto de liberalización del sector ferroviario desde 2010-2011: menos inversión pública, mantenimiento externalizado a privados que priorizan beneficios, y un aumento de trenes sin proporcional mejora en seguridad. En sus posts en X (donde tiene 165.000 seguidores), refuerza esto listando accidentes pasados donde se culpó a operarios o víctimas, y urge una investigación independiente por «letrados y periodistas no alineados».
Evidencias que apoyan (o cuestionan) esta visión
Incidencias previas: Hay registros públicos de ADIF notificando problemas en el tramo desde 2022, incluyendo 20 fallos (7 post-renovación en 2025), como botes en los trenes y baches en la vía. Maquinistas habían reportado incidencias similares, y la normativa obliga a reducir velocidad en zonas problemáticas. Una comisión parlamentaria ya había alertado de una «falta de cultura de seguridad» en el sector y decisiones arbitrarias en ADIF.
instagram.com +3
Críticas a Gisbert: No es la primera vez que genera controversia. Durante la DANA de Valencia (2024), fue acusado de manipular hechos (como mancharse de barro intencionalmente para dramatizar un reportaje en TV) y difundir bulos sobre víctimas abandonadas, lo que le valió críticas de medios y despido temporal. Algunos lo tildan de «conspiranoico» por priorizar narrativas anti-sistema sobre hechos verificados.
lasexta.com
Otras hipótesis: Reconstrucciones técnicas (como en videos de análisis) descartan sabotaje y se centran en fallos mecánicos del tren o infraestructura, pero sin conclusiones definitivas. El Gobierno insiste en que fue un «fallo súbito», pero la oposición y sindicatos piden responsabilidades a ADIF por no actuar ante alertas previas.
youtube.com +2
En resumen, Gisbert contradice la narrativa oficial al invertir la causalidad (fallo en agujas > rotura de vía) y elevarlo a criminalidad por supuesta desconexión intencional de sistemas de seguridad, algo que, si se prueba, sería gravísimo en un «Estado fallido» como él lo describe. Sin embargo, la investigación está en fase inicial, y fuentes oficiales priorizan hechos técnicos sobre conspiraciones. Es un tema que merece seguimiento equilibrado, evitando sesgos mediáticos: los datos de incidencias previas son reales y preocupantes, pero culpar sin pruebas definitivas puede ser prematuro. Si surge más info, puedo profundizar. ¿Qué aspecto te interesa más?
Deja una respuesta