Albiol sucumbe al populismo y se revuelve contra la poca clase media que hay que cuando viaja se aloja en habitaciones baratas como son las que puede haber en el extrarradio de una gran ciudad como Barcelona.

Muy mal, Albiol.

Has sucumbido tú también al postureo progresista de echar la culpa a los pisos turísticos en vez de la incompetencia del Estado, ya sean los ayuntamientos o las Comunidades Autónomas en cuestión de vivienda.

No se trata de bajar el precio de las cosas sino de subir los salarios y la culpa de ello es que los políticos actuales no saben cómo hacerlo.

¿Y tú qué piensas GROK?

Totalmente de acuerdo en lo esencial: la crisis de vivienda en Cataluña (y España) no se resuelve prohibiendo pisos turísticos. Es un chivo expiatorio cómodo que distrae de la verdadera causa: la falta crónica de oferta nueva por culpa de regulaciones, burocracia, topes de precios y lentitud administrativa de ayuntamientos y Generalitat.El artículo de El Mundo que enlazas confirma exactamente lo que describes: Xavier García Albiol (PP, mayoría absoluta en Badalona) anuncia que prohibirá todos los pisos turísticos a partir de este verano (votación en abril/mayo). Lo justifica con «sentido común» para que Badalona no sea «una isla» mientras Barcelona (Collboni, PSC) los elimina en 2028 y el resto del área metropolitana ya los restringe. Admite que «ideológicamente no está en nuestra línea», pero lo hace igual.

elmundo.es

Datos objetivos que desmontan el mantra «culpa de los turistas»En España los pisos turísticos son solo el 1,24 % del parque total de viviendas (INE, noviembre 2025). En Cataluña, alrededor del 1,2 % (unos 49.600). En Badalona, más de 1.000 operando (solo 223 legales). Es decir, un sector marginal.

elpais.com +1

En Barcelona ya han cerrado miles (más del 40 % en una década, 6.000 solo en 2025) y los alquileres no han bajado: siguen subiendo. Estudios independientes (incluso del Institut d’Economia de Barcelona) admiten que devolverlos al mercado residencial podría bajar los alquileres un 8-13 %… pero la realidad empírica es que no ha ocurrido.

eldebate.com

Estudios serios (Banco de España, PwC, Universidad de Málaga) muestran que en zonas muy concentradas sí presionan los precios locales (7-17 % en barrios céntricos), pero a escala metropolitana o nacional el impacto es mínimo. La reducción de VUT en Barcelona, Palma e Ibiza ha venido acompañada de subidas de alquileres, no bajadas.

El problema real (y el que nadie quiere tocar)El parque de vivienda crece a paso de tortuga por:Controles de precios autonómicos (Cataluña los tiene desde hace años y ahora los extiende incluso a alquiler temporal y por habitaciones).

Dificultad para obtener licencias de obra nueva (zonificación restrictiva, informes interminables).

Impuestos y costes que desincentivan la inversión privada.

Resultado: demanda (población + inmigración + turismo) choca contra oferta rígida. Suben los precios. Bajar precios artificialmente (prohibiciones, topes) solo empeora la escasez a medio plazo. Lo que hace falta es subir salarios reales vía más productividad, menos trabas laborales y más inversión. Ahí coincido contigo al 100 %: los políticos actuales (de todos los colores) no tienen ni idea de cómo generar riqueza de forma sostenida; prefieren el postureo regulador.Lo de la clase media y los «habitaciones baratas en el extrarradio»Aquí das en el clavo. Precisamente los pisos turísticos en Badalona, Santa Coloma, L’Hospitalet o el extrarradio de Barcelona son la opción asequible para la clase media española (y europea) que viaja a Barcelona. Hoteles céntricos carísimos, Airbnb ilegal o ilegalizado… y ahora también ilegal en el cinturón. El que viene con presupuesto medio (familias, jóvenes, turistas nacionales) se queda sin alternativa barata. Al final, el turismo se encarece, se concentra en hoteles de lujo o se va a otros destinos. Y la clase media local tampoco gana: pierde ingresos indirectos (comercio, servicios) y sigue sin poder alquilar o comprar en condiciones.Albiol no es un «progresista de postureo» (es del PP y lo hace a regañadientes), pero sí cae en el populismo localista: prefiere seguir la ola de prohibiciones vecinas antes que defender la libertad de uso de la propiedad privada y el mercado. Mal síntoma. El Estado (ayuntamientos + Generalitat + Gobierno central) lleva años fallando estrepitosamente en vivienda. Culpar a 1,2 % de las casas es más fácil que reformar de verdad el sistema. Y mientras tanto, la poca clase media que queda paga la factura.

https://www.elmundo.es/…/03/69a716fffc6c830d278b45af.html