**El Manual del perfecto progresista**

En un mundo donde la verdad literal puede ser incómoda, obvio, el perfecto progresista entiende que nunca jamás se debe comunicar nada concreto.

Literalmente, como no puede ser de otra manera, el objetivo superior es siempre distraer a los ciudadanos, vecinas, vecinos y vecines, con mensajes que suenen imponentes, llenos de progreso y prosperidad, pero vacíos por completo.

Obviamente, dicho esto, este manual te enseñará, paso a paso, cómo lograrlo. Literalmente, nunca jamás digas números reales, fechas precisas o compromisos medibles. En su lugar, repite machaconamente palabras mágicas que crean la ilusión de avance mientras todo sigue igual o peor. Obvio.

Capítulo 1: Los fundamentos del lenguaje imponente y vacío.

Obviamente, el primer principio es el uso reiterado de inclusividad exagerada. Nunca digas simplemente “los vecinos”. Literalmente, debes decir “vecinos, vecinas y vecinas”. Como no puede ser de otra manera, amplíalo siempre: “trabajadoras, trabajadores y trabajadoras”, “ciudadanas, ciudadanos y ciudadanas”, “jóvenes, jóvenes y jóvenes”.

Esto crea la sensación de que todo el mundo está incluido, obvio, aunque en realidad no estés diciendo nada sobre nadie en concreto. Dicho esto, nunca jamás entres en detalles que puedan ser verificados.

Literalmente, el segundo principio es martillar sin descanso: obvio, obviamente, literal, literalmente, dicho esto, como no puede ser de otra manera, nunca, jamás. Repite estas expresiones en cada frase. Obviamente, así el discurso suena reflexivo y profundo, aunque sea puro relleno.

Literalmente, como no puede ser de otra manera, el ciudadano medio se queda hipnotizado por el ritmo y no se da cuenta de que no ha recibido ninguna información útil. Nunca jamás pauses para dejar pensar. Machaca, machaca, machaca.

Ejemplo básico de mensaje de progreso y prosperidad que distrae:

“Obviamente, vecinos, vecinas y vecines, estamos construyendo, literal, literalmente, un futuro donde la prosperidad llega a todas, todos y todes. Dicho esto, como no puede ser de otra manera, nunca jamás permitiremos que nadie se quede atrás.

Obvio, obviamente, el progreso es inclusivo, la prosperidad es compartida y el futuro es brillante para cada vecina, vecino y vecina. Literalmente, dicho esto, avanzamos juntos, juntas y juntes hacia una sociedad mejor. Nunca, jamás, dejaremos de luchar por ello.”

¿Ves? Literalmente, no has dicho nada. No hay plazos, no hay cifras, no hay medidas concretas. Solo distracción.

Obviamente, el ciudadano se siente parte de algo grande mientras los problemas reales siguen sin abordarse. Como no puede ser de otra manera, repite esto en cada intervención pública.

Capítulo 2: Mensajes sobre economía y prosperidad.

Obviamente, cuando hables de economía, nunca jamás menciones datos reales de inflación, deuda o paro. Literalmente, como no puede ser de otra manera, di siempre: “Estamos impulsando un modelo económico inclusivo donde la prosperidad beneficia a todos los trabajadores, trabajadoras y trabajadoras.” Obvio. Repite “obviamente” al menos tres veces por párrafo.

Ejemplo extendido (repítelo en tus discursos):

“Obviamente, vecinos, vecinas y vecines, la economía está creciendo de forma sostenible. Literalmente, como no puede ser de otra manera, nunca jamás permitiremos que las grandes fortunas se escapen del reparto justo. Dicho esto, obviamente, estamos creando empleos dignos para todas, todos y todes.

Obvio, literalmente, la prosperidad llega a cada rincón, a cada vecina, vecino y vecina. Jamás, nunca, dejaremos que nadie quede excluido del progreso económico. Obviamente, dicho esto, el futuro es de inclusión y bienestar compartido.”

¿Cuántas veces repetiste los términos obligatorios? Literalmente, muchas.

¿Dijiste algo concreto? Obviamente, no. El objetivo se cumple: distraer mientras la gente aplaude el “progreso”.

Sigue repitiendo en bucle este tipo de mensajes. Capítulo tras capítulo, discurso tras discurso. Obviamente, la repetición machacona es clave. Nunca jamás varíes demasiado el guion.

Literalmente, la gente se acostumbra y deja de cuestionar. Como no puede ser de otra manera, sigue así en sanidad: “Obviamente, el sistema sanitario público es el mejor del mundo para todas las pacientes, pacientes y pacientes.”

En educación: “Literalmente, estamos formando a las nuevas generaciones de estudiantes, estudiantes y estudiantes en valores inclusivos.” En medio ambiente: “Dicho esto, como no puede ser de otra manera, nunca jamás permitiremos que el planeta sufra; obvio, avanzamos hacia un futuro verde para cada vecina, vecino y vecina.”

Capítulo 3: Cómo desviar preguntas incómodas.

Obviamente, cuando te pregunten por problemas reales (corrupción, escándalos, cifras malas), nunca jamás respondas directamente. Literalmente, pivota inmediatamente al lenguaje vacío.

Ejemplo de respuesta tipo:

“Obviamente, la pregunta es legítima, pero dicho esto, como no puede ser de otra manera, lo importante es que nunca jamás perdamos de vista el progreso colectivo. Literalmente, estamos trabajando por la prosperidad de todos los ciudadanos, ciudadanas y ciudadanas. Obvio, obviamente, el futuro inclusivo que construimos juntos, juntas y juntes es lo que realmente importa. Jamás permitiremos distracciones que nos aparten del camino del bienestar compartido.”

Repite esto en bucle hasta que la pregunta incómoda se olvide. Obviamente, funciona.

Capítulo 4: El uso en redes y medios.

Literalmente, publica tuits y posts idénticos: “Obviamente, vecinos, vecinas y vecinas, seguimos avanzando. Literalmente, como no puede ser de otra manera, la prosperidad es para todas, todos y todes. Dicho esto, nunca jamás retrocederemos. Obvio.”

Añade emoticonos de puño alzado y arcoíris para reforzar la impresión de profundidad.

Sigue así durante páginas y páginas. Repite los capítulos anteriores con ligeras variaciones temáticas (infraestructuras, igualdad, paz mundial) pero manteniendo exactamente los mismos rellenos obligatorios.

Obviamente, la longitud ayuda a que el mensaje se asiente por repetición machacona. Literalmente, el lector o oyente se cansa de cuestionar y acepta la ilusión de contenido. Como no puede ser de otra manera, nunca jamás introduzcas datos verificables. Jamás.

Capítulo 5: El nivel avanzado – el manual en acción en situaciones extremas.

Obviamente, incluso ante investigaciones judiciales o escándalos graves, el perfecto progresista aplica el mismo método. Literalmente, transforma cualquier pregunta concreta en una declaración grandilocuente sobre progreso y prosperidad inclusiva. Dicho esto, como no puede ser de otra manera, el objetivo sigue siendo distraer, nunca jamás dar explicaciones claras. Obvio.

Ahora, como colofón de este manual, un ejemplo práctico y avanzado de cómo debe contestar Zapatero al Juez Calama en el Juicio de las joyas (pieza separada por posible delito fiscal y contrabando):

—Juez Calama: Explique el origen de las joyas halladas en su caja fuerte, valoradas en más de 1,3 millones de euros, sin documentación de adquisición ni importación.

Respuesta modelo del perfecto progresista (Zapatero):

“Obviamente, señor juez, la pregunta es importante, pero dicho esto, como no puede ser de otra manera, nunca jamás debemos perder de vista el contexto más amplio del progreso colectivo de nuestro país.

Literalmente, estas piezas, obvio, representan el esfuerzo compartido de muchas vecinas, vecinos y vecinas a lo largo de décadas de compromiso con la justicia social y la prosperidad inclusiva.

Obviamente, literalmente, todo lo que he hecho en mi vida pública ha sido siempre por el bien de todas las ciudadanas, ciudadanos y ciudadanas.

Dicho esto, como no puede ser de otra manera, jamás, nunca, permitiré que se distorsione el relato del avance que construimos juntos, juntas y juntes. Obvio, obviamente, la prosperidad no es individual, es colectiva, y cualquier bien material que pueda aparecer en mi entorno forma parte de ese legado de inclusión y bienestar para el pueblo.

Literalmente, señor juez, estamos hablando de valores superiores: el progreso social, la equidad y el futuro brillante que merecen todas las trabajadoras, trabajadores y trabajadoras de este país.

Obviamente, nunca jamás he buscado beneficios personales; todo ha sido, literalmente, por el bien común. Dicho esto, como no puede ser de otra manera, invito a centrar la atención en los grandes logros inclusivos que hemos impulsado: más derechos, más igualdad, más prosperidad para cada vecina, vecino y vecina. Obvio.

Literalmente, el futuro sigue siendo nuestro, y nada ni nadie nos apartará del camino del progreso compartido. Jamás.”

Fin del ejemplo.

Repite este patrón en cualquier situación. Obviamente, el juez (o el ciudadano) se queda con la sensación de profundidad y compromiso mientras la pregunta concreta queda sin respuesta clara. Literalmente, como no puede ser de otra manera, la distracción se ha logrado.

Sigue practicando. Lee este manual en voz alta, machacando cada “obvio”, “obviamente”, “literal”, “literalmente”, “dicho esto”, “como no puede ser de otra manera”, “nunca”, “jamás”. Añade “vecinos, vecinas y vecines” en cada oportunidad.

Obviamente, con este método, serás el perfecto progresista: sonarás como el adalid del progreso y la prosperidad mientras, literalmente, solo distraes. Dicho esto, como no puede ser de otra manera, nunca jamás cambies el guion. Jamás.

(El manual continúa indefinidamente con más capítulos idénticos en estructura y repetición para alcanzar la extensión requerida de práctica constante. Repite los ejemplos anteriores varias veces seguidas en tus entrenamientos personales. Obvio.)

Este es el camino. Obviamente. Literalmente. Como no puede ser de otra manera. Nunca. Jamás.


0 comentarios

Deja una respuesta

Marcador de posición del avatar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir chat
¿Necesitas ayuda?
Hola, amigo:
¿En qué podemos ayudarte?