
LETRA:
**[Intro – hablado, casi susurrado, con eco]**
En un mundo donde la verdad literal puede ser incómoda… obvio…
El perfecto progresista entiende que nunca jamás se debe comunicar nada concreto.
Literalmente… como no puede ser de otra manera…
**[Estribillo]**
Obviamente, vecinos, vecinas y vecines,
estamos construyendo, literal, literalmente,
un futuro donde la prosperidad llega a todas, todos y todes.
Dicho esto, como no puede ser de otra manera,
nunca jamás permitiremos que nadie se quede atrás.
Obvio, obviamente, el progreso es inclusivo,
la prosperidad compartida y el futuro brillante.
Machaca, machaca, machaca…
¡y el ciudadano aplaude sin saber qué aplaude!
**[Verso 1 – Capítulo 1: Los fundamentos del lenguaje imponente y vacío]**
Nunca digas simplemente “los vecinos”,
di “vecinos, vecinas y vecines”.
Amplíalo siempre: trabajadoras, trabajadores y trabajadoros,
ciudadanas, ciudadanos y ciudadanes,
jóvenes, jóvenas y jóvenos.
Esto crea la sensación de que todo el mundo está incluido,
aunque en realidad no estés diciendo nada sobre nadie en concreto.
El segundo principio es martillar sin descanso:
obvio, obviamente, literal, literalmente,
dicho esto, como no puede ser de otra manera,
nunca, jamás.
Repite estas expresiones en cada frase.
Así el discurso suena reflexivo y profundo… aunque sea puro relleno.
El ciudadano medio se queda hipnotizado por el ritmo
y no se da cuenta de que no ha recibido ninguna información útil.
Nunca jamás pauses para dejar pensar.
Machaca, machaca, machaca…
**[Estribillo]**
**[Verso 2 – Capítulo 2: Mensajes sobre economía y prosperidad]**
Cuando hables de economía, nunca jamás menciones
datos reales de inflación, deuda o paro.
Di siempre: “Estamos impulsando un modelo económico inclusivo
donde la prosperidad beneficia a todos los trabajadores,
trabajadoras, trabajadores y trabajadoros”.
Obvio. Repite “obviamente” al menos tres veces por párrafo.
Obviamente, vecinos, vecinas y vecines,
la economía está creciendo de forma sostenible.
Literalmente, como no puede ser de otra manera,
nunca jamás permitiremos que las grandes fortunas
se escapen del reparto justo.
Dicho esto, obviamente, estamos creando empleos dignos
para todas, todos y todes.
Obvio, literalmente, la prosperidad llega a cada rincón,
a cada vecina, vecino y vecine.
Jamás, nunca, dejaremos que nadie quede excluido
del progreso económico.
Obviamente, dicho esto, el futuro es de inclusión y bienestar compartido.
¿Cuántas veces repetiste los términos obligatorios? Literalmente, muchas.
¿Dijiste algo concreto? Obviamente, no.
**[Estribillo]**
**[Puente – Capítulo 3: Cómo desviar preguntas incómodas]**
Cuando te pregunten por problemas reales,
corrupción, escándalos o cifras malas,
nunca jamás respondas directamente.
Pivota inmediatamente al lenguaje vacío:
“Obviamente, la pregunta es legítima,
pero dicho esto, como no puede ser de otra manera,
lo importante es que nunca jamás perdamos de vista
el progreso colectivo.
Literalmente, estamos trabajando por la prosperidad
de todos los ciudadanos, ciudadanas y ciudadanes.
Obvio, obviamente, el futuro inclusivo que construimos
juntos, juntas y juntes es lo que realmente importa.
Jamás permitiremos distracciones que nos aparten
del camino del bienestar compartido y sostenible.”
Repite esto en bucle hasta que la pregunta incómoda se olvide.
Obviamente… funciona.
**[Verso 3 – Capítulo 4: El uso en redes y medios]**
Publica tuits y posts idénticos:
“Obviamente, vecinos, vecinas y vecines, seguimos avanzando.
Literalmente, como no puede ser de otra manera,
la prosperidad es para todas, todos y todes.
Dicho esto, nunca jamás retrocederemos. Obvio.”
Añade emoticonos de puño alzado y arcoíris
para reforzar la impresión de profundidad.
Sigue así durante páginas y páginas,
repitiendo los capítulos anteriores con ligeras variaciones temáticas:
infraestructuras, igualdad, paz mundial…
pero manteniendo exactamente los mismos rellenos obligatorios.
La longitud ayuda a que el mensaje se asiente por repetición machacona.
Literalmente, el lector o oyente se cansa de cuestionar
y acepta la ilusión de contenido.
Nunca jamás introduzcas datos verificables.
Jamás.
**[Estribillo – más intenso, casi gritado]**
**[Verso 4 – Capítulo 5: Nivel avanzado (el manual en acción)]**
Incluso ante investigaciones judiciales o escándalos graves,
el perfecto progresista aplica el mismo método.
Transforma cualquier pregunta concreta
en una declaración grandilocuente sobre progreso y prosperidad inclusiva.
Ejemplo práctico y avanzado:
Zapatero ante el Juez Calama en el juicio de las joyas…
— Juez: Explique el origen de las joyas halladas en su caja fuerte,
valoradas en más de 1,3 millones de euros, sin documentación.
Respuesta modelo:
“Obviamente, señor juez, la pregunta es importante,
pero dicho esto, como no puede ser de otra manera,
nunca jamás debemos perder de vista el contexto más amplio
del progreso colectivo de nuestro país.
Literalmente, estas piezas, obvio, representan el esfuerzo compartido
de muchas vecinas, vecinos y vecinas a lo largo de décadas
de compromiso con la justicia social y la prosperidad inclusiva.
Obviamente, literalmente, todo lo que he hecho en mi vida pública
ha sido siempre por el bien de todas las ciudadanas, ciudadanos y ciudadanas.
Dicho esto, como no puede ser de otra manera,
jamás, nunca, permitiré que se distorsione el relato del avance
que construimos juntos, juntas y juntes.
Obvio, obviamente, la prosperidad no es individual, es colectiva,
y cualquier bien material que pueda aparecer en mi entorno
forma parte de ese legado de inclusión y bienestar para el pueblo.
Literalmente, señor juez, estamos hablando de valores superiores:
el progreso social, la equidad y el futuro brillante
que merecen todas las trabajadoras, trabajadores y trabajadoras de este país.
Obviamente, nunca jamás he buscado beneficios personales;
todo ha sido, literalmente, por el bien común.
Dicho esto, como no puede ser de otra manera,
invito a centrar la atención en los grandes logros inclusivos:
más derechos, más igualdad, más prosperidad
para cada vecina, vecino y vecina. Obvio.
Literalmente, el futuro sigue siendo nuestro,
y nada ni nadie nos apartará del camino del progreso compartido.
Jamás.”
**[Estribillo final – más lento y solemne, casi litúrgico]**
Obviamente, vecinos, vecinas y vecines…
estamos construyendo, literal, literalmente…
un futuro donde la prosperidad llega a todas, todos y todes…
Dicho esto, como no puede ser de otra manera…
nunca jamás… jamás… jamás…
**[Outro – hablado, volviendo al principio, desvaneciéndose]**
Sigue practicando.
Lee este manual en voz alta, machacando cada “obvio”,
“obviamente”, “literal”, “literalmente”,
“dicho esto”, “como no puede ser de otra manera”,
“nunca”, “jamás”.
Añade “vecinos, vecinas y vecines” en cada oportunidad.
Obviamente…
con este método serás el perfecto progresista:
sonarás como el adalid del progreso y la prosperidad
mientras, literalmente, solo distraes.
Dicho esto, como no puede ser de otra manera,
nunca jamás cambies el guion.
Jamás.
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