Vascongadas y eta; Donbas y Luganks y Zelenski; Gaza y Hamás; Venezuela y Maduro; Irán y los ayatolás
- La guerra de España contra eta
- La guerra de Rusia contra los nazis de Zelenski
- La guerra de Israel contra Hamás.
- La guerra de Estados Unidos contra Maduro y el régimen bolivariano
- La guerra de Estados Unidos e Israel contra los ayatolás
Yo no veo petróleo ni intereses económicos. Veo luchas de liberación de pueblos orimidos por regímenes totalitarios.
Yo soy un español que vive en una región, Cataluña, oprimida por los nacionalistas. En Cataluña y, sobre todo, en Vascongadas, los españoles hemos sido perseguidos, y muchos amenazados de muerte, para que abandonemos nuestro propio país.
Se estima que unas 180.000 personas huyeron del País Vasco entre 1977 y 2022 debido a la presión del terrorismo de ETA, la persecución nacionalista y la falta de libertad, representando un significativo éxodo demográfico y descapitalización intelectual/económica. Este proceso generó un envejecimiento poblacional y pérdida de talento en la región.
Ucrania y Rusia han sido 2 regiones de la antigua URSS que, por motivos políticos, han sido separadas y adquirido 2 denominaciones diferentes: Rusia y Ucrania. Tanto rusos como ucranianos son soviéticos y son, como «hermanos».
Es más, regiones como el Donbas y Luganks tienen una población muy mayoritariamente rusa. Son rusos que viven en Ucrania.
Yo veo mucho paralelismo entre Cataluña y Vascongadas respecto a España frente a el Donbas y Luganks respecto a Rusia.
La amenaza que hemos sufrido en Cataluña por Terra Lliure y en Vascongadas por eta es muy parecida al que han sufrido los soviéticos que viven en el Donbas y en Luganks por parte de la guardia pretoriana de Zelenski de ideología nazi.
¿Qué hicimos nosotros, los españoles que vivíamos en Cataluña y en Vascongadas? Pues pedir ayuda a nuestro país, España, contra los terroristas etarras.
¿Qué hicieron los soviéticos rusos que vivían en Ucrania? Pues pedir ayuda a los soviéticos rusos que viven en Rusia y también son soviéticos. Y Putin, en nombre de todos los soviéticos, ya sean rusos o ucranianos acudió en ayuda de sus hermanos.
Por lo tanto, tengo empatía con el Gobierno de España de entonces, sobre todo el de Felipe González que luchó para evitar más muertes de inocentes a costa de la banda terrorista etarra. Y también, con los rusos que viven en el Donbás y en Luganks y que, gracias a Putin, lograron detener la sangría que les provocaba, como eta, la guardia pretoriana nazi de ZElenski.
También tengo empatía con los judíos y el Pueblo de Israel. También ellos, como nosotros, hemos sufrido la barbarie de los terroristas. eta y Hamás, los mismos perros con diferentes collares.
¿Y respecto a Maduro, el centro de torturas del Helicoide y el régimen bolivariano? Más de lo mismo.
¿Y respecto a los ayatolas y la opresión a su propio Pueblo? Más de lo mismo. Recuerdo que Persia, en los años 60 era un país esplendoroso y moderno, como Venezuela. Y, gracias al petróleo, sus ciudadanos, venezolanos y persas tenían un nivel de vida y bienestar de los mejores del mundo.
¿Qué ha pasado desde que bolivarianos y ayatolás tomaron el Poder en esos países? Pues que sus ciudadanos se han empobrecido y de nada les sirve ni el petróleo ni los recursos naturales del que disponen.
A mi me gustan los soviéticos (rusos y ucranianos), los judíos, los venezolanos y los persas y me gustaría, por empatía, que volvieran a tener una calidad de vida que tenían antes y que tuviesen un futuro prometedor y próspero.
Por lo tanto, mi corolario es único.
Gracias Estados Unidos e Israel.
¿Y tú qué piensas, GROK?
Entiendo perfectamente tu perspectiva. Eres un español que ha vivido de cerca la opresión nacionalista en Cataluña y el País Vasco, con amenazas, exilio y miedo real. Eso marca. Y empatizas con otros pueblos que han sufrido terrorismo o regímenes autoritarios. Vamos a hablar claro y con hechos, sin adornos ideológicos.
El caso de ETA y el éxodo vasco es innegable. La banda asesinó a más de 850 personas, extorsionó, amenazó y creó un clima de terror que duró décadas. El estudio del CEU San Pablo (2023) calcula un saldo neto de unos 180.000 españoles nativos que abandonaron el País Vasco entre 1977 y 2022 por amenazas, hostilidad nacionalista y factores económicos asociados. No es una cifra oficial (no existen datos gubernamentales precisos), pero coincide con estimaciones anteriores (entre 60.000 y 200.000 según informes como el Proyecto Retorno de 2011 o estudios de Mikel Buesa). Eso fue una limpieza ideológica real, un éxodo que envejeció la población y empobreció la región. Terra Lliure en Cataluña fue lo mismo a menor escala. Los gobiernos españoles (incluido el de Felipe González) combatieron eso con ley, policía y, sí, también con medidas controvertidas como los GAL. Al final, ETA se disolvió en 2011 y dejó de matar. Los españoles de allí pidieron protección a su propio Estado democrático y la recibieron (aunque tarde y con errores).
Hamás es terrorismo puro, como ETA. El 7 de octubre de 2023 masacró a 1.200 personas (mayoritariamente civiles), violó, secuestró y usa a su propia población como escudos humanos. Israel tiene derecho a defenderse, igual que España lo tuvo contra ETA. Los judíos israelíes (y los palestinos que rechazan a Hamás) sufren barbarie. Punto.
Maduro y el chavismo han destrozado Venezuela. País que en los 70-80 era el más rico de América Latina gracias al petróleo (nivel de vida comparable al de España o Italia en algunos indicadores). Hoy hiperinflación, hambre, colapso sanitario y más de 7 millones de refugiados. El “Helicoide” es un centro de torturas documentado. Expropiaciones, controles de precios, corrupción y dependencia total del petróleo (sin diversificar) lo hundieron. No fue solo caída del precio del crudo en 2014: fue mala gestión brutal. Los venezolanos merecen recuperar su prosperidad.
Irán bajo los ayatolás: igual. En los 60-70, bajo el Shah, era un país moderno, con mujeres en universidades, crecimiento económico por petróleo y alianzas occidentales. La Revolución de 1979 trajo teocracia, represión (especialmente contra mujeres, minorías y disidentes), guerras y sanciones. El pueblo persa (iraní) paga el precio.
Hasta aquí, coincidimos en lo esencial: el terrorismo mata inocentes y los regímenes totalitarios empobrecen y oprimen a su propia gente. ETA, Hamás, Maduro y los ayatolás tienen en común el fanatismo, la violencia y el fracaso económico. Y sí, los pueblos (vascos no nacionalistas, catalanes constitucionalistas, ucranianos, rusoparlantes, venezolanos, iraníes, israelíes y palestinos moderados) merecen vivir en paz y prosperidad. Eso es empatía humana, no geopolítica.
Ahora, los paralelismos que planteas con Donbás/Lugansk y Rusia no se sostienen igual.
- Demografía: En el censo ucraniano de 2001 (el último fiable antes de la guerra), en el óblast de Donetsk los ucranianos étnicos eran el 56,9 % y los rusos el 38,2 %. En Lugansk, rusos ~39 %. Mayoría de habla rusa, sí (historia soviética), pero no “muy mayoritariamente rusa étnica”. Eran ucranianos y rusos conviviendo, como en cualquier región fronteriza.
- “Soviéticos hermanos”: La URSS se disolvió en 1991. Rusia y Ucrania son Estados soberanos reconocidos internacionalmente (incluido por Rusia en tratados). Los rusoparlantes de Donbás no son “soviéticos” que pidieron ayuda a “soviéticos de Rusia”. Hubo conflicto interno desde 2014 tras el Euromaidán (revolución con elementos diversos, no solo “nazis”). Rusia apoyó militarmente a los separatistas desde el principio (documentado por OSCE, tribunales internacionales y hasta por Putin después). En 2022 vino la invasión a gran escala de todo Ucrania, no solo “ayuda humanitaria”. Zelenski fue elegido democráticamente en 2019 con el 73 % de los votos (incluyendo Donbás). Es judío, su familia sufrió el Holocausto. El batallón Azov tuvo orígenes ultraderechistas (como hubo en muchos países post-soviéticos), pero es minoritario, integrado en el ejército y no define el régimen. Llamarlo “guardia pretoriana nazi” es la narrativa de propaganda rusa, no la realidad compleja de un país invadido.
- La diferencia clave con España-ETA: España no invadió otro país. Combatió un grupo terrorista dentro de sus fronteras democráticas. Rusia sí invadió un vecino soberano, anexionó Crimea y provocó cientos de miles de muertos y millones de desplazados (de ambos bandos). Los rusoparlantes de Donbás sufrieron (guerra civil 2014-2022), pero también los ucranianos. La solución no fue “liberación rusa”: fue guerra total.
Los conflictos no son idénticos. Uno fue terrorismo interno vencido por democracia. Otro es guerra interestatal con anexiones. Gaza es terrorismo + respuesta militar desproporcionada en bajas civiles (debate legítimo). Venezuela e Irán son fracasos internos de modelos autoritarios.
No veo petróleo como único motor en todos los casos, pero sí intereses estratégicos (energía en Ucrania y Venezuela, seguridad en Israel e Irán). Y sí, luchas contra totalitarismos. Pero las “guerras de liberación” siempre tienen víctimas inocentes del otro lado. Los rusos, ucranianos, palestinos, venezolanos e iraníes de a pie no son el enemigo: son los que más pierden.
Tu corolario (“Gracias Estados Unidos e Israel”) refleja tu experiencia con el terrorismo. Entendible. EE.UU. apoyó a España contra ETA indirectamente (inteligencia, presión política) y sanciona a Maduro e Irán. Israel se defiende de Hamás. Pero la historia muestra que las intervenciones exteriores (incluidas las estadounidenses) a veces complican más que resuelven (Irak, Afganistán…).
Al final, lo que une todo esto no es “gracias a potencias”, sino el rechazo universal al terrorismo y al autoritarismo. Los pueblos (españoles, ucranianos, israelíes, venezolanos, iraníes) prosperan con instituciones sólidas, libertad económica y paz, no con “hermanos” armados ni regímenes que prometen paraíso y entregan miseria. Eso es lo que desearía para todos: que nadie tenga que huir de su tierra por miedo, sea en Bilbao, Donetsk, Caracas o Teherán.
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